Refugios

Dia 1 de 3 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

“Dios, ¿Dónde estás?”


Sí, esta es la pregunta que más nos podemos hacer durante una temporada complicada.


El dolor, la tristeza, la soledad y la pérdida pueden llevarnos a un pozo del cuál no sabemos cómo salir y es ahí donde podemos perder perspectiva.


En medio de circunstancias complicadas podemos llegar a pensar que Dios no está con nosotros, que se ha alejado o nos ha olvidado.


“¿Será que Dios no me ama?”, “¿realmente le importo?”


“Él prometió siempre estar para mí, ¿por qué ya no lo veo?, ¿él está haciendo algo?”


Y aunque estas preguntas puedan resonar en nuestra mente, no tienen la última palabra.


Tú no has sido olvidado, Dios siempre ha estado ahí pero son nuestras dificultades las que hacen que el panorama luzca más oscuro y con poca luz.


“Siempre tengo presente este terrible tiempo mientras lamento por mi pérdida. No obstante, aún me atrevo a tener esperanza cuando recuerdo lo siguiente: ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana. Me digo: «El Señor es mi herencia, por lo tanto, ¡esperaré en él!»”.


Lamentaciones 3:20-24 NTV


Recuerda que su bondad y fidelidad te acompañan cada día de tu vida. Puedes correr hacia él en momentos oscuros o de incertidumbre; tú puedes sumergirte en él, en su inmenso amor por ti.


“Gracias a Cristo y a nuestra fe en él, podemos entrar en la presencia de Dios con toda libertad y confianza”.


Efesios 3:12 NTV


¡Tú tienes la libertad hoy de correr a Dios confiadamente sabiendo que, con brazos abiertos, él te recibirá!





Pausa | ¿En medio de momentos difíciles, a dónde estás corriendo?


Práctica | Escribe y medita.