Una Casa Construida Sobre La Roca

Devocionales

Hoy comenzaremos la serie Una casa construida sobre la roca y los invito en ese momento a acompañar en su Biblia los dos textos básicos para la enseñanza de hoy.


Construir una casa requiere planificación, tiempo y dedicación. Sin duda, también necesitará recursos financieros. Pero, después de todo, ¿qué busca la gente cuando decide construir una casa? Confort, seguridad, alegría, paz. Todo esto viene en el paquete de beneficios cuando se toma la decisión de construir, y al final se dice: “valió la pena el esfuerzo”.


En este contexto, es muy importante prestar atención a la ejecución del proyecto. Una casa recién dibujada en papel es inútil. Así sucede en nuestra vida espiritual. No podemos simplemente escribir en un papel que somos creyentes, necesitamos vivir las Escrituras, construir una experiencia viva y real en nuestras vidas con nuestro Salvador Jesucristo. Y como si estuvieras construyendo una casa, hay 4 etapas o fundamentos, que son esenciales para un nuevo nacimiento en Jesús.


1. Una base sólida y profunda;


2. Muros fuertes y resistentes;


3. Un acabado perfecto y confortable;


4. Entrega sostenible y confiable.


Jesús nos dejó una gran enseñanza cuando habló de la importancia de construir una casa sobre la Roca. Y cómo esta casa estaría protegida contra las adversidades de la vida (lluvia, ríos, vientos). Cuando creamos una imagen en nuestro cerebro sobre esta metáfora, inmediatamente pensamos en una gran roca y una casa sobre ella. Pero el primer gran detalle que tenemos que considerar es que la roca estaba en el suelo profundo. Para construir una casa allá en el desierto, se podía cavar un poco y así construirla sobre la arena, o se podía cavar más profundo, hasta encontrar la roca y así construir una casa más segura y resistente.


Jesús se refería a nuestra vida espiritual. Muchos conocen el evangelio superficialmente, construyen sus vidas sobre fragmentos de roca o arena; viven de las experiencias ajenas, de las victorias ajenas, de las oraciones respondidas a los demás, como si Dios tampoco quisiera darle su propia experiencia íntima con Él.


Pero para llegar a esta intimidad con Dios es necesario cavar hondo, hasta encontrar la Roca, que es Jesús, y así construir sobre Él toda nuestra vida, una vida transformada y guiada por el Evangelio, una vida de discípulo, una vida donde no confiamos en nuestros proprios planes, pero confiamos y obedecemos al proyecto que Dios tiene para nosotros, no solo como instrumento para su Obra, sino también en nuestra vida social, familiar, profesional, todo es parte del proyecto de Dios, todo está construido sobre nuestra Roca, Jesús .


Una casa construida sobre la Roca soporta las luchas y desafíos de esa vida, no acepta que las flechas malignas que ven sobre el matrimonio, los hijos, el trabajo, la salud derriben la estructura de la casa. Incluso pueden doler, después de todo, la Palabra nos enseña que "...hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos" (Mateo 5:45). Pero no seremos derrotados. La casa construida sobre la Roca perdurará: "Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría" (Salmo 30:5).


Esta semana, reflexione sobre el terreno sobre el que se basa su vida espiritual. Si se encuentra en un suelo arenoso poco profundo, susceptible de caerse, es hora de tomar una decisión. Solo aquellos que quieren vivir en una casa construyen una casa. ¿Deseas una nueva vida en Cristo Jesús? ¿Estás dispuesto a profundizar para encontrar esta roca y crear una relación íntima con el Salvador? ¿Quieres ser un verdadero discípulo reformado por la Palabra de Dios?