Dios te guía

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Devocionales

Alinearse con propósito con la Palabra de Dios es vital para cualquier creyente para ser guiado por Jesucristo. Lo primero y más importante que debemos hacer es seguir a Cristo y no focalizarnos en lo que otros hacen. Posicionarnos intencionalmente bajo la directa guía de Dios es la única forma de saber que estás en el lugar correcto para recibir Su guía en cada aspecto de tu vida.



Dios nos guía a través de Su Palabra escrita, la Biblia, el Espíritu Santo y con muchas otras fuentes divinas que de hecho cautivarán la atención, pero debemos ser receptivos y estar dispuestos cuando la guía de Dios aparece. Jesús debe ser el SEÑOR sobre todo y cuando uno viaja a través de la vida, eligiendo intencionalmente vivir independientemente de Jesús, nos lleva hacia zonas de peligro ausente de la cobertura divina de Dios enfrentando consecuencias incómodas.



Es importante pasar tiempo estudiando y meditando en la Palabra de Dios porque la Biblia es nuestra guía referencial de instrucciones que incluye cualquier circunstancia que enfrentemos. La sabiduría, el arrepentimiento, la confianza, la fe y aplicar la Palabra de Dios abre un camino divino en el que Dios puede trabajar al guiar a Sus hijos de acuerdo a Su plan y propósito.



La forma de Dios no es popular con la palabra y las mentiras de Satanás son tentadoras, pero no sean engañados por el espejismo de creer que es mejor ir por la vida a nuestra manera y no a la de Dios. No estés decepcionado cuando elijas seguir la guía de Cristo y obtengas burlas o acosos.



También si comienzas a seguir a Cristo algunas de esas relaciones desaparecerán. Anímate, guarda tu corazón y ponte la armadura de Dios al permitir la guía de Dios en tu vida.



Asegúrate hoy de que tu corazón esté receptivo, con arrepentimiento y listo a recibir la amoroso guía de Dios. Él es nuestra guía divina y cuando nos alineamos con Él estamos en la mejor posición para luchar. Es tiempo que Sus hijos hagan el pacto de prestar atención, escuchar y seguir el plan de Dios y ¡agradecer a Dios de antemano por Su guía constante!