El Dios verdadero

Devocional

Dios es bueno


A.W. Tozer tenía razón. Dijo que lo que viene a la mente cuando alguien piensa en Dios es lo más importante acerca de esa persona.


¿Por qué? Porque si vemos a Dios como a un policía cósmico, siempre estaremos caminando sobre cascarones de huevo. Si lo vemos como un juez severo, siempre nos sentiremos culpables. Si lo vemos distante y como un creador no involucrado, será muy difícil creer en un Padre Celestial que nos ama.


La forma en que vemos a Dios moldea nuestras creencias, relaciones, percepciones, actitudes, decisiones… todo.


Afortunadamente, Dios no se está escondiendo en el cielo. Él desea ser conocido. Él se ha revelado a nosotros a través de las Escrituras, la naturaleza, y Su Hijo, Jesús.


Dios nos hizo y ha perseguido nuestros corazones a través de la historia específicamente para demostrarnos quién es Él y tener una relación con nosotros. Así hemos sido diseñados: ¡para tener una relación profunda e íntimamente personal con Él!


Pero no podemos tener ese tipo de relación con Dios a menos que confiemos implícitamente en Él. Y no podemos confiar en Él a menos que creamos que Él es bueno.


“Y el Señor le respondió: Voy a darte pruebas de mi bondad, y te daré a conocer mi nombre…” (Éxodo 33:19)


¿Cómo se vería tu vida si realmente creyeras que un Dios bueno desea darte absolutamente lo mejor?


Cómo afectaría:



  • ¿Tus actitudes?

  • ¿Tus esperanzas?

  • ¿Tus decisiones?

  • ¿Tus motivaciones?

  • ¿Tu voluntad para confiar y amar a otros?

  • ¿Tu habilidad para amarte a ti mismo?


Sería más fácil tener fe, ¿verdad? Vivirías con esperanza y expectativa. Te sentirías seguro. Caminarías con confianza y seguridad como un hijo amado.


Dios está a tu favor, no está en contra de ti. Él es generoso, extravagante, ansioso por bendecirte y salvarte. ¿Puedes meditar en esta verdad el día de hoy? ¡Descansa en esa seguridad y profundiza tu relación con el Dios verdadero!