Vaso Para Honra

Devocional

Evita las drogas y el alcohol


Muchos estudiantes universitarios tienen problemas con el abuso del alcohol y los estupefacientes. El consumo de marihuana, hoy en día, es el más alto que ha habido en 35 años. A nivel mundial, la persona promedio consume 6.4 litros de alcohol cada año, ¡es decir, 53 botellas de vino! El sesenta por ciento de los estudiantes universitarios estadounidenses beben al menos una vez al mes; y uno de cada cuatro tiene problemas académicos debido a ello. Cada año, hay más de 690,000 agresiones físicas y sexuales en los campus universitarios debido al abuso de alcohol y otras sustancias. Aquí hay cinco razones para evitar el alcohol y las drogas:


1. El alcohol engaña. Promete deleite, pero entrega la muerte. En lugar de romance, ofrece remordimientos. Convierte la diversión en inutilidad, la felicidad en resacas y la audacia en amargura. Proverbios dice «el vino muerde como una serpiente y envenena como una víbora». No deberías beber por la misma razón por la que nunca tendrías a una serpiente de cascabel como mascota. Es posible que la acaricies diariamente y nunca te muerda, pero la amenaza de ser mordido es suficiente para mantenerla fuera de tu casa.


2. El alcohol afecta el juicio. Noé se emborrachó; fue avergonzado y terminó maldiciendo a su hijo (Génesis 9:20–27). Lot se emborrachó y cometió incesto con sus hijas (Génesis 19:30–38). Las drogas y el consumo de alcohol te harán hacer lo que no quieres hacer y te convertirán en lo que nunca pensaste que llegarías a ser. La vida es demasiado corta para vivirla opacada por las drogas o el alcohol. Dios quiere que tengas una mente clara para tomar buenas decisiones.  


3. Las bebidas alcohólicas maldicen. La borrachera puede llevarte al infierno. Si nunca empiezas a beber, nunca tienes que preocuparte por la embriaguez.


4. El consumo del alcohol y el abuso de drogas destruyen. Destruyen futuros, relaciones y personas. En Estados Unidos, hay más de 18 millones de alcohólicos o bebedores problemáticos. Cada uno de ellos afecta al menos a otras cuatro personas. ¿Puedes ver la destrucción que esto trae? Tal vez puedas tomar una copa y no emborracharte, quizás. Pero, ¿por qué querrías arriesgar a alguien más que no puede tolerar un trago, ver tu ejemplo y hacer algo que podría destruir su vida?


5. El alcohol diluye. En las Escrituras, abstenerse del alcohol es un signo de consagración. Estamos llamados a anunciar al mundo que Jesús está vivo, resucitado de entre los muertos y viene de nuevo. No debemos diluir ese testimonio con abuso de sustancias, sino que debemos mostrar el camino hacia la libertad de dependencias.