Agradecidos

Devocionales

"Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús" 1 Tesalonicenses 5:18 (NVI) 


Romanos 12: 2 nos recuerda que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta. Y saber esto debería ser suficiente para que todo lo que hagamos para él también sea hecho por nuestra buena voluntad.


Analicemos el versículo de hoy en 4 partes:


1. Den gracias (eucharisteo)  Que sea expresado, visto, no en secreto


Dios quiere que seamos agradecidos, pero la forma en la que el autor lo expresa implica que no es solo que tengamos actitud de agradecimiento, sino que también sea expuesto para que otros lo vean. 


Dios nos hace el llamado a ciertas que ayunar, ofrendar y orar sean hechas en secreto: ; no porque sean cuestiones vergonzosas, sino porque cuando hacemos algo para Dios, podríamos tener intenciones incorrectas para hacerlas o como por ejemplo, exaltar nuestro ego.


Ser agradecidos con Dios sin expresarlo, no es intrínsecamente "malo", pero puede dejar un mensaje a quienes nos rodea de autosuficiencia y Dios quiere que el mundo (y nosotros), recordemos quien da y quita, conforme a su voluntad.


2. En todo


- radicalmente significa "todos" ; entero. (diccionario VINE)


- todas las formas (diccionario Strong)


Las traducciones del "en todo" en este verso, se refieren exactamente a eso: EN TODO. Es decir, estamos llamados a expresar nuestro agradecimiento, cuando lo que nos suceda sea bueno o malo, según nuestro limitado entendimiento.


3. La Voluntad de Dios 


Dios desea que decir gracias a Él públicamente, sea un buen hábito, al igual que cuando saludamos o cuando damos gracias por los alimentos.


4. En Cristo Jesús


Y esta sería la parte clave, porque no tendría sentido que yo diga gracias simplemente por costumbre, si no entiendo de dónde vienen las fuerzas para decir gracias. Cuando yo tenga buenas cosas, según mi entendimiento, será fácil gritar a los cuatro vientos: ¡gracias! Pero Dios espera de nosotros que cuando las cosas no salgan bien, también, con el mismo gozo en el corazón, seamos capaces de decirle: ¡Gracias Dios! por este difícil momento.


Sin Cristo, no seríamos capaces de dar gracias ni por lo bueno que tenemos. Sin Él tampoco daríamos gracias por saber que la voluntad de Dios SIEMPRE es buena, agradable y PERFECTA.


Que el amor de Jesús nos ayude a decir a viva voz: ¡GRACIAS por todo en todo momento!