Solo Jesús

Dia 1 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

En la Biblia hay una historia de dos hermanas: una llamada Marta y la otra María quienes tenían un amigo muy cercano llamado (fanfarreas) Jesús. Sí, Jesús. Ese mismo. 


Esto fue lo que pasó. Marta quien era probablemente la mayor, invitó a Jesús a su casa estando él en el pueblo. Después fue a casa a trabajar para tener todo listo  — cocinar, limpiar, preparar la mesa, y otras cosas  — que  quizás era la forma en la que Marta expresaba su hospitalidad. Marta quizás era algo perfeccionista (¿Conoces a alguien así? ¿O quizás tú mismo eres así?).


Mientras Marta cocinaba y limpiaba, María estaba con Jesús (en lugar de estar ayudando a Marta). Simplemente estaba sentada allí (en lugar de estar desesperada haciendo cosas). Parecería que ella estaba siendo poco útil (en lugar de ser una buena hermana que ayudaba). Cuando Marta se dio cuenta, hizo lo que muchos hermanos mayores hacen. Empezó a quejarse, en presencia de Jesús. 


Marta probablemente quería que Jesús mirara a María, y le reclamara por lo "vaga" que estaba siendo (a diferencia de Marta) y le dijera como ella debería levantarse y trabajar un poco (justo como Marta).


Pero él no lo hizo. Jesús sabía que María no estaba sentada porque era "vaga" o porque quería evadir el trabajo o irritar a Marta (lo que muchas veces piensan los hermanos). Ella estaba sentada, en silencio porque estaba escuchando atentamente a Jesús y aprendiendo de él (que, por cierto, es una muy buena idea). Entonces, Jesús le dijo a Marta: “Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará.” Lucas 10:42 NTV


Una sola cosa. Solo una cosa es importante: Jesús.


Marta estaba haciendo muchísimas cosas buenas en su casa (y por cierto siempre es bueno cuando ayudas a hacer las cosas en tu casa). Pero Marta estaba enfocada en la dirección incorrecta. Quizás trabajó muy duro para impresionar a Jesús. ¡Pero no era necesario! Él no busca que lo impresionemos. Él quiere que estemos con él y lo escuchemos a él. Esa es la única cosa por la que vale la pena preocuparse. 


Hoy en día, no nos podemos sentar a los pies de Jesús como María lo hizo. No podemos verlo con nuestros ojos o tocarlo con nuestras manos. Pero podemos escucharle, pensar en las historias sobre él, justo como lo haces ahora. Así es como descubrimos quien es Jesús en realidad, como realmente es él, y como se siente en cuanto a nosotros. 


(alerta de spoiler: ¡final feliz! Él nos ama.)


Reflexión


¿Por qué crees que Jesús dijo que escucharle a él era tan importante?


Discusión 


¿Qué más aprendiste sobre Jesús al leer esta historia?