Dios es refugio seguro y roca de confianza

Devocional

Una declaración testimonial de confianza

Mas Jehová me ha sido por refugio, y mi Dios por roca de mi confianza. Salmo 94:22.

El rey David declara enfáticamente que Dios ha actuado como su refugio seguro y como su roca de confianza para protegerse y fortalecerse.

Esta no es solo una declaración retórica o conceptual sino una declaración testimonial, expresa que lo que él estaba declarando respecto a lo que Dios puede hacer por quien acude a Él, David lo estaba experimentando.

Muchos creyentes observan estas promesas de refugio, seguridad y protección divinas en la palabra de Dios, pero no viven en la dimensión de esas promesas. Esas promesas forman parte de su doctrina: Dios promete, en su palabra, refugio y protección para sus hijos. Pero no forman parte de su experiencia. El problema es que para muchos creyentes hay una discrepancia, un gran abismo, entre su teología y su experiencia, entre lo que saben de la palabra de Dios y lo que practican.

Pero David no sólo creía por doctrina que Dios era su protector y guardador, sino que esa era su experiencia. En ti, oh Jehová, he confiado (Salmo 31:1). Este salmo de David comienza de una manera muy similar a muchos otros salmos, con una declaración de confianza en Dios en un tiempo de dificultad. La confianza de David estaba puesta siempre en Dios. Ese era un rasgo característico de David: una confianza absoluta en Dios. La frase: En tu mano encomiendo mi espíritu (Salmo 31:5) recoge esa confianza inamovible de David en Dios, y que él manifestaba en su diario vivir. Para David confiar en la protección y el cuidado de Dios era un estilo de vida, una experiencia diaria.

En numerosos salmos observamos ese énfasis cargado del testimonio de su propia vida. Porque tú eres mi roca y mi castillo; por tu nombre me guiarás y me encaminarás” (Salmo 31:3). Este clamor de confianza se basaba en una relación personal de David con Dios. No hay forma de ejercer fe de esa manera tan contundente si no se tiene una fuerte relación con Dios; la confianza viene de la cercanía a Dios, de la comunión y compañerismo con Dios. El Señor era el centro de la vida de David, y él buscaba a Dios constantemente.