[#Vida] Mediana Edad

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Devocionales

  


Frustración


La vida puede ser frustrante. Dios quiso que así fuera con la esperanza de que podamos caminar en libertad. El propósito de las frustraciones en la vida no es que Dios las quite o las cambie. Es que Dios las use para cambiarnos a nosotros. Dios no quiere cambiar las circunstancias; él quiere cambiarnos a nosotros en el medio de ellas.


Hay momentos en la vida de las personas cuando las cosas no tienen sentido y comenzamos a reconsiderar todo. Como cuando nos perdemos usando el GPS del automóvil y hacemos varios giros equivocados, y comienza a recalcular. Nos volvemos más atentos, y comenzamos a notar cosas que pasaban desapercibidas. Reevaluamos todo en nuestras vidas sin querer hacerlo, nos frustramos, no con el mundo o las personas a nuestro alrededor, sino que nos frustramos con nosotros mismos. Comenzamos a hacernos nuevas preguntas acerca de nuestras vidas y logros. Comenzamos a darnos cuenta que muchas de las cosas que creíamos que eran importantes, en realidad ya no son tan importantes. Tenemos miedo de establecer nuevas metas, y sentimos que el tiempo de alcanzar las estrellas es algo del pasado, de cuando éramos más jóvenes y más fuertes. 


¿Sientes que puedes identificarte con alguna o todas esas cosas? Si es así, es bueno. Es necesario. Es necesario sentirnos frustrados muchas veces, pero necesitamos canalizar esas frustraciones y utilizarlas con el propósito por el cual Dios las permitió.  


Podemos tomar todas nuestras frustraciones y decir: «Señor, las cosas no van a ser perfectas, pero con esperanza, quiero caminar en la libertad de Cristo. Jesucristo, quien fue perfecto, murió en la cruz para pagar por mis pecados y vivir en mi corazón a través del Espíritu Santo para que el sufrimiento de este mundo no sea digno de ser comparado con la gloria que me espera en el cielo. Por eso, Señor, quiero tomar todas estas frustraciones y quiero entregártelas a ti. Quiero que mis frustraciones me guíen a la libertad en ti. Quiero usar estas cosas para comenzar a mirar hacia arriba. He mirado de manera horizontal toda mi vida, tratando de descubrir cómo hacer todo perfecto. Pero ahora en su lugar, quiero decirte que tomes el control de todo. Tu eres quien ha sometido al mundo a todas estas cosas para que dependamos de ti. Ayúdame a depender de ti».