Experimentando la paz de Dios

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Devocional
<¿Qué es la paz?



Si le preguntas a la gente qué significa la paz, te darán una variedad de respuestas:




  • Paz y silencio

  • Tranquilidad

  • Libre de perturbaciones

  • Falta de pensamientos o sentimientos opresivos

  • Relaciones armoniosas

  • Tiempo sin guerra

  • Ausencia de hostilidad o daño


Aunque esas respuestas no son malas o equivocadas, suelen estar desde un punto de vista que no incluye a Dios en la ecuación. La paz del mundo es diferente de la paz de Dios.



La paz deseada y ofrecida por el mundo nos da la paz en una variedad de formas: oficiales de policía, bomberos, cuentas de retiro y seguro de salud para nombrar algunos. Además de esas cosas, no tener guerra, experimentar la armonía en nuestras relaciones, y no tener pensamientos opresivos son todas grandes cosas. Todo esto es muy útil y estamos bendecidos por ello. ¿Quién no los querría? Pero este tipo de paz es temporal y depende de las circunstancias, y no proporcionan el tipo de paz que Jesús ofrece. Cuando las cosas están en calma, estamos en paz. Cuando nuestras circunstancias se oscurecen, no estamos en paz.



En Juan 14:27, Jesús no quiere que nuestros corazones se turben. Porque aunque nos preocupemos por las luchas temporales, Él ofrece una solución permanente, que es su paz. No importa cuán inteligentes seamos, cuán decorados sean nuestros currículums, cuántos inventos se acrediten a nuestros nombres, o cuán inteligentes, creativos y sabios seamos, no sabemos cómo crear paz.



El Creador de la paz es el que nos ha creado. Él es nuestro Señor, nuestro Creador, nuestro Dios Poderoso, y nuestro Padre Eterno. En el transcurso de este Plan, nos sumergiremos en lo que realmente significa la paz de Dios y cómo podemos experimentarla en nuestras vidas.