Tras las pisadas de Jesús

Devocionales

Exclamación de fe


Jericó, como en tiempos del Antiguo Testamento, aquí también es el lugar geográfico de un suceso impresionante.


Suponemos que el ciego que aparece en este relato, es el mismo quien Marcos, en su evangelio, describiría con el nombre de Bartimeo.


Varias cosas suceden a la vista de los discípulos: la gente suele preocuparse muy poco por las necesidades de otro y se molestan por los gritos del ciego. Tenemos a este ciego que hace todo un escándalo con tal de ser atendido por Jesús. El Maestro no va hacia Bartimeo, al contrario, pide que se lo traigan. El ciego tiene que hacer su propio esfuerzo para ser atendido por Jesús. Una pregunta extraña, un milagro evidente y luego, hasta el más molesto terminó dando gloria a Dios.


Cada uno de estos sucesos contienen una enseñanza en particular.


Así como tú y  yo seguimos a Jesús por alguna razón, así también habrán otros alrededor nuestro que lo buscarán por sus propios motivos. Ninguno de estos es perjuicio para tu motivo personal. Dios es los suficientemente capaz de atender la necesidad de cada uno.





  • Compara Mateo 20:29-34 y Marcos 10:46-52. ¿Te parece que ese día hubo dos milagros semejantes de sanidad o que los tres escritores describieron el mismo acontecimiento de diferente manera? ¿Por qué? 

  • Jesús conocía la necesidad de Bartimeo; era obvio que estaba ciego, entonces, ¿por qué le preguntó: ”¿qué deseas que haga por ti”?

  • Si Jesús te preguntara en este momento "¿qué quieres que haga por ti?", ¿qué le responderías?

  • ¿Qué tipo de “ceguera” necesitas que Dios sane en tu vida?

  • ¿Qué aprendemos del carácter perseverante de Bartimeo?

  • ¿En qué momento el ciego demostró su Fe?