¡Dios, Ayúdame A No Echar A Perder A Mis Hijos!

Dia 3 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

Dios, mantén vestidos a mis hijos — Oración para tener compasión


 “Por favor, anda y vístete”. Es un pedido simple de cinco palabras, pero esta frase activa el estrés en las madres en todas partes. Da lugar a que su hija quiera usar un traje de baño y chapaletas para ir a la iglesia, así que monta una rabieta exigiendo que la dejen hacer lo que quiere. Se entabla la lucha por el poder. Cuando se produzcan esos momentos frustrantes, recuerde este versículo. Nos da cinco cualidades para revestirnos cuando sucedan esos momentos difíciles.


En vista de lo que Jesucristo ha hecho por nosotros, Pablo describe la actitud y las conductas que debemos tener en respuesta a Su regalo: 



  1. Compasión significa “sufrir con” y es una respuesta emocional de solidaridad. Pero no es solo un sentimiento. El sentimiento está combinado con un deseo de ayudar. Debido a que tenemos compasión, queremos tomar medidas y ayudar a la persona que sufre. 

  2. La bondad es la cualidad de compasión y generosidad, especialmente para los débiles y los necesitados. 

  3. La humildad es una actitud de pequeñez y obediencia. Reconocemos nuestra condición ante Dios y eso crea una actitud de humildad. 

  4. En la Biblia se ve la amabilidad cuando Dios trata a los frágiles y los débiles. Es una expresión de compasión, una conducta cortés y mesurada. 

  5. La paciencia es la cualidad de templanza y autocontrol que se expresa a menudo como voluntad de servir.


Estas cualidades pueden parecer difíciles, pero Dios nos ha dado el fruto del espíritu. Ya tenemos el fruto necesario para mostrar estas cualidades. ¡Con la ayuda del Espíritu Santo, es posible!


Usemos los versículos de hoy como guía para la oración. Tome los conceptos de los versículos y conviértalos en una oración para sus hijos. Aquí hay un ejemplo:


Dios Padre, ayuda a mis hijos a entender que Tú los amas entrañablemente. Que se revistan de compasión, permitiéndoles estar dispuestos a sufrir con los demás y ayudarlos. Que se revistan de bondad, especialmente para con los débiles o los necesitados. Que se revistan de humildad, desarrollando una actitud obediente y humilde. Que se revistan de amabilidad, madurando con una conducta cortés y mesurada. Que se revistan de paciencia, desarrollando una actitud de autocontrol y

la voluntad de servirte. Que yo sea un ejemplo de estas cualidades piadosas para ellos” (basado en Colosenses 3:12).


Profundicemos en esto juntos. Vea un sorprendente video   de lo que piensan los niños de sus mamás, encuentre ánimos y descubra algunas maneras prácticas de aplicar esta lección.