UNA JORNADA DE ADORACIÓN CON GENESSIS & NIKKI

Dia 3 de 4 • Ver la lectura de hoy

Devocionales

 Hasta Jesús 


Ser creyente no nos excluye de experimentar emociones. En ningún lugar en la Biblia dice que, al ser seguidoras de Cristo, la vida será fácil y que estarás exenta de sentir emociones como la depresión y la ansiedad. Estás equivocada. La diferencia al ser creyente es que sabes de dónde viene tu esperanza y tu fortaleza. Existe un concepto en nuestra sociedad que nos dice que vivir la vida de manera apresurada quiere decir que estamos viviendo una vida plena; que, al hacer más y sentir menos, le importas más a otros. Estás equivocada otra vez.


Tener propósito es mucho más que eso. Miremos a Jesús como ejemplo. Mientras más se acercó a cumplir Su propósito y la verdadera razón por la cuál caminó en esta tierra, más comenzó a sentir. La palabra nos dice que mientras se acercaba el momento de su crucifixión, su corazón se sentía más cargado y él se sentía más ansioso. Entonces, pensemos… si Jesús, el hijo de Dios, se sintió así (y qué propósito ciertamente tenía), ¿cuánto más podemos esperar sentir esas emociones? No estás quebrantada, ni alejada de Él, ni rechazada, ni indigna, ni olvidada o inconversa al sentir estas cosas.


Jesús aceptó Su propósito porque confió únicamente en Dios al sentir ansiedad. ¡La ansiedad no proviene de ti! Ten certeza que esta temporada no durará para siempre y que la victoria le pertenece a Aquel que murió por ti.