Jonás - Amar al falto de amor

Devocionales




  




La voluntad de Dios frente a la mía


Lectura: Jonás 1:1-3 


DEVOCIONAL: Salmo 139:7-10




“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.” Salmo 139:7-10


Dios le dio a Jonás una simple orden: ve a Nínive y predica a los ninivitas…y Jonás hizo exactamente lo contrario. Huyó a Jope y buscó un barco que fuera a Tarsis. Para Jonás, esto no era una simple orden. Requería que fuera a una ciudad asiria y hablara sobre el amor de Dios. Los asirios eran los enemigos de Israel y Jonás no quería dar a los ninivitas la oportunidad de arrepentirse. Prefería ver la ciudad y sus habitantes destruidos. 


Jonás no comprendía la orden de Dios e intentaba imponer su propia voluntad. Él pensaba que sabía más que Dios. ¡Qué arrogante! Cuando tomó la decisión de huir a Tarsis, estaba, en realidad, huyendo de Dios. Y se olvidó de que no hay ningún lugar en la tierra en el que la voluntad de Dios, Su amor y Su misericordia no nos puedan alcanzar. 


¿Cuántas veces tenemos la actitud de pensar que podemos tomar o dejar la voluntad de Dios como nos place? Cuando Dios da una orden, tenemos que obedecer, incluso cuando no la comprendemos o cuando pensamos que no es justo. Pensamos que podemos huir de la presencia de Dios. Pensamos que hay lugares en los que podemos huir de la voluntad de Dios. 


Padre Celestial, ayúdame a confiar en ti. ¡Cuánto anhelo hacer Tu voluntad perfecta para mi vida cada día! Dame el discernimiento para conocer y obedecer las órdenes que Tú me das. Ayúdame a recordar que no hay lugar en el que me pueda esconder de ti. Amén.