Cómo experimentar las cosas buenas que Dios quiere para usted

Devocionales

Los ojos de Dios

En Hebreos 4:13, hay una declaración muy poderosa sobre Dios: 

Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. 

En este versículo, se nos enseña que Dios ve lo que hacemos, y que Él ve la motivación con la que hacemos las cosas. Esto nos lleva a una sola cuestión: la responsabilidad total. 

No hay manera de zafarnos de darle cuentas a Dios por nuestras vidas. Todos tendremos que presentarnos delante de Él. Y, en ese momento, no habrá cambio de opiniones. Todas las cartas estarán puestas sobre la mesa. 

La Biblia dice en Proverbios 15:3: 

Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos.

Pero Dios también ve la intención de nuestro corazón. Cuando Dios envió a Samuel a ungir al nuevo rey de Israel y éste estaba en la casa de Isaí, éste vio cómo su hijo fornido era pasado por alto. No obstante, cuando el mismo Samuel lo vio, esto es lo que pensó: “De seguro éste es el que Dios ha ungido”. 

Sin embargo, Dios dijo: “Yo lo he rechazado a él. Porque Dios no ve lo que el hombre ve. El hombre ve la apariencia externa, pero el Señor ve el corazón”. 

Nuestra intención puede ser correcta, pero podemos estar muy equivocados. Dios ve nuestro corazón, y si nuestra intención es la correcta. Él nos juzga según nuestra intención, no de acuerdo a los errores que hayamos cometido. No obstante, si la intención de nuestro corazón no es pura, Dios nos juzga de acuerdo a eso. 

Viva hoy y cada día sabiendo que Dios ve el corazón. 

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