Seguridad eterna

Devocionales

Una simple definición 


Si murieras hoy, ¿sabes dónde pasarías la eternidad? O estás de acuerdo con quien afirmó: «No creo que sea posible saber dónde pasaremos la eternidad hasta que muramos».


Creemos que ese conocimiento es posible mucho antes de que llegue la muerte para saberlo. De hecho, tal conocimiento es esencial si desea experimentar el descanso preparado para el pueblo de Dios, mientras está aquí en la tierra.


Cuando se trata de conocer a Dios de una manera personal, y saber que estaremos con Él cuando muramos, todos caemos en una de cuatro categorías. Algunos no saben, ni saben que no saben; están perdidos, pero no se dan cuenta. Otros, sin embargo, no saben, y saben que no saben. Pero la categoría más trágica incluye a los que saben, pero no saben que lo saben; son los creyentes salvos y cuyo destino es cierto, sin embargo, no saben que son salvos; no están seguros de su salvación y su destino final. Es importante comprender el mensaje de seguridad eterna para que podamos entrar en la cuarta categoría de personas, aquellas que saben y saben que saben.


Nadie tiene más paz y descanso en esta vida, que la persona que conoce a Dios el Padre, a través de Dios el Hijo y sabe que Él lo conoce. ¿Pero, las personas en esta cuarta categoría son presumidas y espiritualmente demasiado confiadas? Examinemos este tema en este plan bíblico bajo cinco aspectos:



  • Una simple definición 

  • La posibilidad teológica

  • El soporte básico

  • Objeciones primarias

  • Los beneficios prácticos


Tal vez la definición más simple y breve de seguridad eterna es: «Una vez salvado, siempre salvo». Por supuesto, la palabra «siempre» produce reacciones inmediatas. Cuando escuchamos las palabras «siempre», «nunca» o «todo», comenzamos a buscar excepciones. Sin embargo, esta definición puede resistir el bombardeo. Ilumina como una de las luces doctrinales más brillantes de la Biblia. Una vez que crees, nunca puedes perderte; nunca puedes ir al infierno. Cristo siempre será tu Salvador. Puedes marcar tu destino eterno de una vez por todas, para que nunca más tengas que preocuparte por ello. Obviamente, cualquier doctrina tan rociada con términos calificativos como «nunca», «siempre» y «todo» va a ser cuestionada. ¿Puedes aprobar el examen?