Crecer en el conocimiento de Cristo

Devocionales

Los creyentes deben crecer en el conocimiento de Dios


A medida que responden a esa comunión personal que ya tienen con Dios, la comunión crecerá y su comprensión de Él se profundizará, ya que el crecimiento es proporcional al conocimiento. Miremos algunas áreas primordiales en las que necesitamos crecer en conocimiento para lograr un mayor desarrollo de nuestra vida espiritual. 


Conocimiento de Dios y Cristo 


En Colosenses, Pablo dice que un aspecto primordial de la oración es llevarnos a crecer en el conocimiento de Dios mismo, no tan solo en sus obras, sino en su esencia, naturaleza, atributos, principios y propósito.


El profeta Jeremías afirma, que la verdadera gloria del hombre consiste en entender y conocer a Dios en cuanto a lo que Él es, lo que Él hace y lo que Él dice, mas no en la alabanza propia del sabio, del valiente y del rico, separada del conocimiento divino. 


Desde otra óptica, el sabio Salomón afirma, que el principio de la sabiduría es el temor reverente al Señor y que la inteligencia se mide por el conocimiento que tengamos de Dios.


Pablo dice, que todo lo que él alcanzó por su propia fuerza y el mérito de su reputación religiosa, lo consideró como estiércol, para alcanzar la excelencia del conocimiento de Cristo. El estiércol, es el desecho de la comida que antes nos sustentó, pero que ahora no tiene ninguna utilidad. Lo que se infiere, es que para Pablo, la vieja dieta del pacto antiguo, ya no le sirve para alimentarse hoy y debe comer el alimento nuevo y fresco que nos dispensa el nuevo pacto. 


Es por eso que insta, que todos debemos crecer en el conocimiento de Cristo para alcanzar la plenitud, la perfección y la madurez. Así lo declara Pablo, «hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes llevados por doquiera de todo viento de doctrina por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es Cristo».