Eclesiastés 8:4-8
Eclesiastés 8:4-8 NVI
Puesto que la palabra del rey tiene autoridad, ¿quién puede pedirle cuentas? El que acata sus órdenes no sufrirá daño alguno. El corazón sabio sabe cuándo y cómo acatarlas. Para todo lo que se hace hay un cuándo y un cómo, aunque el ser humano tiene en contra un gran problema: que ninguno conoce el futuro ni hay quien se lo pueda decir. Nadie tiene poder sobre el viento para retenerlo; ni hay quien tenga poder sobre el día de su muerte. No hay licencias durante la batalla, ni la maldad deja libre al malvado.



