Eclesiastés 8:2-7
Eclesiastés 8:2-7 NVI
Yo digo: obedece al rey, porque lo has jurado ante Dios. No te apresures a salir de su presencia. No defiendas una mala causa, porque lo que él quiere hacer, lo hace. Puesto que la palabra del rey tiene autoridad, ¿quién puede pedirle cuentas? El que acata sus órdenes no sufrirá daño alguno. El corazón sabio sabe cuándo y cómo acatarlas. Para todo lo que se hace hay un cuándo y un cómo, aunque el ser humano tiene en contra un gran problema: que ninguno conoce el futuro ni hay quien se lo pueda decir.



