ROMANOS 4:7-12
ROMANOS 4:7-12 Reina Valera 2020 (RV2020)
cuando dice: Dichosos aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos. Dichoso aquel a quien el Señor no culpa de pecado . ¿Acaso esta dicha es solamente para los que están circuncidados o también para los incircuncisos? Porque decimos que a Abrahán le fue tenida en cuenta la fe como justicia. Pero, ¿cuándo le fue tenida en cuenta? ¿Cuando ya había sido circuncidado, o antes de la circuncisión? Antes de la circuncisión y no después. Y después Abrahán fue circuncidado como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo cuando aún estaba incircunciso, para que fuera padre de todos los creyentes incircuncisos, a fin de que también a ellos la fe les sea tenida en cuenta como justicia. Y para que fuera padre de los circuncidados, y no solamente de ellos, sino también de los que siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abrahán antes de ser circuncidado.
ROMANOS 4:7-12 La Palabra (versión española) (BLP)
¡Dichosos aquellos a quienes Dios ha perdonado sus culpas, y aquellos cuyos pecados ha sepultado en lo profundo! ¡Dichoso aquel a quien el Señor no le toma en cuenta su pecado! ¿A quién se dirige esta felicitación? ¿Solamente a los que están circuncidados o también a los que no lo están? Hemos dicho que la fe de Abrahán le fue contada como justicia. ¿Y cuándo sucedió esto? ¿Antes o después de haberse circuncidado? Sin duda, sucedió antes. La circuncisión la recibió más tarde como una señal, como un sello garantizador de que ya se le había concedido la justicia mediante la fe, aun antes de estar circuncidado. De esta manera, Abrahán se ha convertido en padre de todos los que creen sin estar circuncidados, a fin de que también ellos sean justificados por la fe. Y al mismo tiempo se ha convertido en padre para los que, estando circuncidados, no confían únicamente en la circuncisión, sino que siguen las huellas de la fe que, antes de circuncidarse, tuvo ya nuestro padre Abrahán.
ROMANOS 4:7-12 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
Dijo David: “¡Dichosos aquellos a quienes Dios perdona sus maldades y pasa por alto sus pecados! ¡Dichoso el hombre a quien el Señor no toma en cuenta su pecado!” ¿Será que esta dicha corresponde solamente a los que están circuncidados, o también a los que no lo están? Hemos dicho que Dios aceptó como justo a Abraham por su fe; pero ¿cuándo le aceptó? ¿Después que Abraham fuera circuncidado, o antes? No después, sino antes. Y después fue Abraham circuncidado, como señal o sello de que Dios ya le había aceptado como justo por causa de su fe. De este modo, Abraham ha venido a ser también el padre de todos los que tienen fe, aunque no hayan sido circuncidados; y así Dios los acepta igualmente a ellos como justos. Y Abraham es también el padre de quienes, además de estar circuncidados, siguen el ejemplo de aquella fe que él, nuestro padre, ya tenía cuando aún no lo estaba.
ROMANOS 4:7-12 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
«¡Dichosos aquellos a quienes se les perdonan las transgresiones y se les cubren los pecados! ¡Dichoso aquel cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta!» ¿Acaso se ha reservado esta dicha solo para los que están circuncidados? ¿Acaso no es también para los gentiles? Hemos dicho que a Abraham se le tomó en cuenta la fe como justicia. ¿Bajo qué circunstancias sucedió esto? ¿Fue antes o después de ser circuncidado? ¡Antes, y no después! Es más, cuando todavía no estaba circuncidado, recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia que se le había tomado en cuenta por la fe. Por tanto, Abraham es padre de todos los que creen, aunque no hayan sido circuncidados, y a estos se les toma en cuenta su fe como justicia. Y también es padre de aquellos que, además de haber sido circuncidados, siguen las huellas de nuestro padre Abraham, quien creyó cuando todavía era incircunciso.