ROMANOS 2:5-13
ROMANOS 2:5-13 Reina Valera 2020 (RV2020)
Pero por la dureza y obstinación de tu corazón vas acumulando ira contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio, y pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, al perseverar en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad; pero castigará con ira y enojo a los que por ambición personal no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia. Habrá sufrimiento y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, sobre el judío en primer lugar, y también sobre el griego; en cambio habrá gloria, honra y paz a todo el que hace lo bueno: al judío en primer lugar y también al griego, porque Dios no favorece a unas personas más que a otras. Así pues, todos los que han pecado sin estar bajo la ley, también perecerán sin intervención de la ley; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados. Porque Dios no considera justos a los que simplemente oyen la ley, sino que los que obedecen la ley serán justificados.
ROMANOS 2:5-13 La Palabra (versión española) (BLP)
Eres de corazón duro y obstinado, con lo que estás amontonando castigos sobre ti para aquel día de castigo, cuando Dios se manifieste como justo juez y pague a cada uno según su merecido: a los que buscan la gloria, el honor y la inmortalidad mediante la práctica constante del bien, les dará vida eterna; en cambio, a los contumaces en rechazar la verdad y adherirse a la injusticia les corresponde un implacable castigo. Habrá angustia y sufrimiento para cuantos hacen el mal: para los judíos, desde luego; pero también para los no judíos. Gloria, honor y paz, en cambio, para los que hacen el bien, tanto si son judíos como si no lo son. Porque en Dios no caben favoritismos. Quienes han pecado sin estar bajo la ley, perecerán sin necesidad de recurrir a la ley; y quienes hayan pecado estando bajo la ley, por ella serán juzgados. Porque no basta escuchar la ley para que Dios nos justifique; es necesario cumplirla.
ROMANOS 2:5-13 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
Pero tú, como eres terco y no has querido volverte a Dios, estás acumulando castigo sobre ti mismo para el día del castigo, cuando Dios se manifieste para dictar su justa sentencia y pagar a cada cual lo que merezcan sus acciones. Dará vida eterna a quienes buscando gloria, honor e inmortalidad hicieron siempre el bien; pero castigará severamente a los rebeldes, es decir, a los que están en contra de la verdad y a favor de la maldad. Habrá sufrimiento y angustia para todos los que hacen lo malo: para los judíos en primer lugar, pero también para los que no lo son. En cambio, Dios dará gloria, honor y paz a quienes hacen el bien: a los judíos en primer lugar, pero también a los que no lo son. Porque Dios no hace diferencia entre unos y otros. Todos los que pecan sin haber tenido la ley de Moisés, morirán sin esa ley; y los que pecan a pesar de tener la ley de Moisés, por medio de esa ley serán juzgados. Porque no quedan libres de culpa los que tan solo oyen la ley, sino los que la obedecen.
ROMANOS 2:5-13 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
Pero por tu obstinación y por tu corazón empedernido sigues acumulando castigo contra ti mismo para el día de la ira, cuando Dios revelará su justo juicio. Porque Dios «pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras». Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad. Pero los que por egoísmo rechazan la verdad para aferrarse a la maldad recibirán el gran castigo de Dios. Habrá sufrimiento y angustia para todos los que hacen el mal, los judíos primeramente, y también los gentiles; pero gloria, honor y paz para todos los que hacen el bien, los judíos primeramente, y también los gentiles. Porque Dios no tiene favoritismos. Todos los que han pecado sin conocer la ley también perecerán sin la ley; y todos los que han pecado conociendo la ley por la ley serán juzgados. Porque Dios no considera justos a los que oyen la ley, sino a los que la cumplen.