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NÚMEROS 27:6-23 - Compare All Versions

NÚMEROS 27:6-23 RV2020 (Reina Valera 2020)

y el Señor respondió a Moisés: —Bien dicen las hijas de Zelofehad. Les darás la posesión de una heredad entre los hermanos de su padre, y traspasarás la heredad de su padre a ellas. Y a los hijos de Israel les dirás: Cuando alguien muera sin dejar hijos, traspasaréis su herencia a su hija. Si no tiene hija, daréis su herencia a sus hermanos; y si no tiene hermanos, daréis su herencia a los hermanos de su padre. Si su padre no tiene hermanos, daréis su herencia al pariente más cercano de su familia, y de este será. Para los hijos de Israel esto será una norma de derecho, como el Señor mandó a Moisés. El Señor dijo a Moisés: —Sube al monte Abarim y verás la tierra que he dado a los hijos de Israel. Después de que la hayas visto, también tú irás a reunirte con los tuyos, como tu hermano Aarón. Pues fuisteis rebeldes a mi mandato en el desierto de Zin, en la rencilla de la congregación, y no me santificasteis en las aguas a los ojos de ellos. Estas son las aguas de la rencilla de Cades, en el desierto de Zin. Entonces respondió Moisés al Señor: —El Señor, Dios de los espíritus de toda carne, ponga sobre la congregación a un hombre que salga y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación del Señor no sea como rebaño sin pastor. El Señor dijo a Moisés: —Toma a Josué hijo de Nun, hombre dotado de espíritu, y pon tu mano sobre él. Preséntalo luego ante el sacerdote Eleazar y ante toda la congregación, y en presencia de ellos entrégale el mando. Transmítele tu autoridad, para que toda la comunidad israelita le obedezca. Él se presentará ante el sacerdote Eleazar y le consultará por el juicio del Urim delante del Señor. Cuando Josué lo ordene, todos los hijos de Israel saldrán, y cuando él lo ordene, todos los hijos de Israel volverán. Moisés hizo como el Señor le había mandado, pues tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar y ante toda la congregación. Puso sobre él sus manos y le dio el cargo, como el Señor había mandado por medio de Moisés.

NÚMEROS 27:6-23 BLP (La Palabra (versión española))

que le contestó: —El requerimiento de las hijas de Selofjad es justo: les darás una propiedad en posesión hereditaria entre los parientes de su padre, transfiriéndoles la posesión hereditaria de su padre. Además dirás esto a los israelitas: «Cuando alguno muera sin hijos, transferirá la herencia a su hija. Si tampoco tiene hijas, la herencia pasará a sus hermanos; y si no tiene hermanos, daréis la herencia a los hermanos de su padre. Y si su padre no tiene hermanos, se la daréis como herencia al pariente más cercano de su clan familiar». Esto servirá como estatuto judicial para los israelitas, según el Señor mandó a Moisés. El Señor dijo a Moisés: —Asciende a la cumbre del Abarín y contempla la tierra que he dado a los israelitas. Cuando la hayas contemplado, también tú te reunirás con los tuyos, lo mismo que tu hermano Aarón, pues cuando la comunidad se rebeló en el desierto de Sin, desobedecisteis mi mandato y no pusisteis de manifiesto ante los israelitas mi santidad por medio del agua; hablo de las aguas de Meribá de Cadés en el desierto de Sin. Moisés respondió al Señor y le dijo: —Que el Señor, origen de toda vida ponga alguien al frente de la comunidad para que la presida y la guíe, de manera que la comunidad del Señor no sea como un rebaño de ovejas que no tienen pastor. El Señor dijo a Moisés: —Toma a Josué, hijo de Nun, hombre dotado de espíritu, e impón tu mano sobre él. Preséntalo ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad y, en presencia de todos ellos, dale las órdenes oportunas. Transmítele tu autoridad, para que toda la comunidad israelita lo obedezca. Se presentará Josué al sacerdote Eleazar, quien consultará por él la decisión del Señor a través de los Urín cuyo dictamen seguirán tanto él como toda la comunidad israelita. Moisés hizo tal como el Señor le había mandado. Tomó a Josué y lo presentó al sacerdote Eleazar y a toda la comunidad; impuso sobre él sus manos y le dio las oportunas instrucciones, tal como se lo había ordenado el Señor.

NÚMEROS 27:6-23 DHHE (Dios Habla Hoy Versión Española)

y el Señor le respondió: “Las hijas de Selofhad tienen razón. Asígnales una porción de tierra entre los hermanos de su padre, y que la herencia de su padre pase a ellas. Di además a los israelitas que, si alguien muere sin dejar hijo varón, su herencia pasará a manos de su hija; y si no tiene ninguna hija, dejará su herencia a sus hermanos; y si no tiene hermanos, dejará su herencia a los hermanos de su padre. En caso de que su padre no haya tenido hermanos, dejará su herencia a su pariente más cercano. Esta será una ley para los israelitas, tal como yo te lo he ordenado.” El Señor dijo a Moisés: –Sube a este monte de Abarim y mira la tierra que he dado a los israelitas. Después que la hayas visto, morirás y te reunirás con tus antepasados, como tu hermano Aarón, ya que los dos desobedecisteis mis órdenes en el desierto de Sin cuando el pueblo me vino con reclamaciones, y no me honrasteis delante de ellos cuando pidieron agua. (Esto se refiere al manantial de Meribá, en Cadés, en el desierto de Sin.) Moisés dijo al Señor: –Dios y Señor, tú que das la vida a todos los hombres, nombra un jefe que se ponga al frente de tu pueblo y lo guíe por todas partes, para que no ande como rebaño sin pastor. El Señor respondió a Moisés: –Josué, hijo de Nun, es un hombre de espíritu. Tómalo y pon tus manos sobre su cabeza. Luego preséntalo ante el sacerdote Eleazar y ante todo el pueblo, y dale el cargo delante de todos ellos; pon sobre él parte de tu autoridad, para que todo el pueblo de Israel le obedezca. Pero Josué deberá presentarse ante el sacerdote Eleazar, y Eleazar me consultará en su nombre por medio del Urim. Josué será el que dé las órdenes a los israelitas, para todo lo que hagan. Moisés hizo tal como el Señor se lo había ordenado. Tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar y ante todo el pueblo. Le puso las manos sobre la cabeza y le dio el cargo, tal como el Señor lo había ordenado por medio de Moisés.

NÚMEROS 27:6-23 NVI (Nueva Versión Internacional - Castellano)

y el SEÑOR le respondió: «Lo que piden las hijas de Zelofejad es algo justo, así que debes darles una propiedad entre los parientes de su padre. Traspásales a ellas la heredad de su padre. »Además, diles a los israelitas: “Cuando un hombre muera sin dejar hijos, su heredad será traspasada a su hija. Si no tiene hija, sus hermanos recibirán la herencia. Si no tiene hermanos, se entregará la herencia a los hermanos de su padre. Si su padre no tiene hermanos, se entregará la herencia al pariente más cercano de su clan, para que tome posesión de ella. Este será el procedimiento legal que seguirán los israelitas, tal como yo se lo ordené a Moisés”». El SEÑOR le dijo a Moisés: ―Sube al monte Abarín y contempla desde allí la tierra que les he dado a los israelitas. Después de que la hayas contemplado, partirás de este mundo para reunirte con tus antepasados, como tu hermano Aarón. En el desierto de Zin, cuando la comunidad se puso a reclamar, vosotros dos me desobedecisteis, pues al sacar agua de la roca no reconocisteis ante el pueblo mi santidad. Esas aguas de Meribá están en Cades, en el desierto de Zin. Moisés le respondió al SEÑOR: ―Dígnate, SEÑOR, Dios de toda la humanidad, nombrar un jefe sobre esta comunidad, uno que los dirija en sus campañas, que los lleve a la guerra y los traiga de vuelta a casa. Así el pueblo del SEÑOR no se quedará como rebaño sin pastor. El SEÑOR le dijo a Moisés: ―Toma a Josué hijo de Nun, que es un hombre de gran espíritu. Pon tus manos sobre él, y haz que se presente ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad. En presencia de ellos le entregarás el mando. Lo investirás con algunas de tus atribuciones, para que toda la comunidad israelita le obedezca. Se presentará ante el sacerdote Eleazar, quien mediante el urim consultará al SEÑOR. Cuando Josué ordene ir a la guerra, la comunidad entera saldrá con él y, cuando le ordene volver, volverá. Moisés hizo lo que el SEÑOR le ordenó. Tomó a Josué y lo puso delante del sacerdote Eleazar y de toda la comunidad. Luego le impuso las manos y le entregó el cargo, tal como el SEÑOR lo había mandado.