NAHUM 3:1-8
NAHUM 3:1-8 Reina Valera 2020 (RV2020)
¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de pillaje! ¡Tu rapiña no tiene fin! Chasquido de látigo, estrépito de ruedas, caballos al galope, carros que saltan, cargas de caballería, resplandor de espada y resplandor de lanza. ¡Multitud de heridos, multitud de cadáveres! ¡Cadáveres sin fin! La gente tropieza con ellos. Y todo por culpa de las fornicaciones de la prostituta hermosa y atractiva, maestra en hechizos, que seduce a las naciones con sus inmoralidades y a los pueblos con sus brujerías. ¡Aquí estoy contra ti!, dice el Señor de los ejércitos. Te levantaré las faldas hasta la cara y mostraré a las naciones tu desnudez, a los reinos tus vergüenzas. Echaré sobre ti inmundicias, te avergonzaré y te pondré como estiércol. Todos los que te vean se apartarán de ti y dirán: «¡Nínive ha quedado desolada! ¿Quién se compadecerá de ella? ¿Dónde encontraré quien te consuele?». ¿Eres tú mejor que Tebas, que estaba asentada junto al Nilo, rodeada de aguas, cuyo baluarte era el mar y tenía aguas por muro?
NAHUM 3:1-8 La Palabra (versión española) (BLP)
¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, que estás llena de mentira y acumulas rapiña! ¡Tu pillaje no tiene fin! Chasquidos de látigo, estrépito de ruedas, caballos al galope, carros que saltan, caballería a la carga, flamear de espadas, relampagueo de lanzas; multitud de heridos, montones de muertos, cadáveres incontables en los que todos tropiezan. Todo por culpa de esa prostituta hermosa y atractiva, maestra en hechizos, que seducía a las naciones con su desenfrenada lujuria, a los pueblos con sus hechizos. ¡Aquí estoy contra ti!, dice el Señor del universo: te levantaré las faldas hasta la cara, enseñaré a las naciones tu desnudez, mostraré a los reinos tus vergüenzas; te cubriré de inmundicias, deshonrándote y exponiéndote a pública vergüenza. Todos los que te vean se apartarán de ti diciendo: «¡Nínive ha sido devastada! ¿Quién la compadecerá? ¿Dónde se podrá encontrar gente que te consuele?». ¿Eres tú mejor que Tebas, que se asentaba junto al Nilo, toda rodeada de aguas, a la que el río le servía de baluarte y las aguas de muralla?
NAHUM 3:1-8 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, llena de mentira y violencia: tu rapiña no tiene fin! ¡Chasquido de látigo, estruendo de ruedas! ¡Galopar de caballos, carros que saltan! ¡Carga de caballería! ¡Brillo de espada, resplandor de lanza! ¡Miles de heridos, montones de muertos! ¡Cadáveres sin número! ¡La gente tropieza con ellos! Y todo esto por culpa de las prostituciones de esa ramera llena de gracia y hermosura, maestra en brujerías, que con sus prostituciones y hechizos embaucaba a pueblos y naciones. El Señor todopoderoso afirma: “Aquí estoy contra ti: te levantaré el vestido hasta la cara, para que las naciones te vean desnuda y los reinos vean tu vergüenza. Echaré suciedad sobre ti; te cubriré de deshonra y haré de ti un espectáculo. Todos los que te vean huirán de ti, diciendo: ‘¡Nínive está destruida! ¿Quién le tendrá compasión? ¿Dónde hallar quien la consuele?’ ¿Acaso eres tú mejor que Tebas, la ciudad junto al Nilo, rodeada de muchas aguas, con el río por barrera y el agua por muralla?
NAHUM 3:1-8 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
¡Ay de la ciudad sedienta de sangre, repleta de mentira, insaciable en su rapiña, aferrada a la presa! Se oye el chasquido de los látigos, el estrépito de las ruedas, el galopar de los caballos, el chirrido de los carros, la carga de la caballería, el fulgor de las espadas, el centellear de las lanzas, la multitud de muertos, los cuerpos amontonados, los cadáveres por doquier, en los que todos tropiezan. ¡Y todo por las muchas prostituciones de esa ramera de encantos zalameros, de esa maestra de la seducción! Engañó a los pueblos con sus fornicaciones, y a los clanes con sus embrujos. «¡Aquí estoy contra ti! —afirma el SEÑOR Todopoderoso—. Te levantaré la falda hasta la cara, para que las naciones vean tu desnudez, y los reinos descubran tus vergüenzas. Te cubriré de inmundicias, te ultrajaré y te exhibiré en público. Todos los que te vean huirán de ti, y dirán: “¡Nínive ha sido devastada! ¿Quién hará duelo por ella?” ¿Dónde hallaré quien la consuele?» ¿Acaso eres mejor que Tebas, ciudad rodeada de aguas, asentada junto a las corrientes del Nilo, que tiene al mar por terraplén y a las aguas por muralla?