NAHUM 2:1-4
NAHUM 2:1-4 Reina Valera 2020 (RV2020)
¡Un destructor avanza contra ti! ¡Monta guardia en la fortaleza! ¡Vigila el camino! ¡Prepárate a luchar! ¡Reúne todas tus fuerzas! Porque el Señor restaurará la gloria de Jacob, así como la gloria de Israel, porque lo arrasaron los saqueadores y estropearon sus sarmientos. El escudo de sus valientes está enrojecido, los hombres de su ejército visten de grana, el carro llamea como fuego de antorchas; el día que se prepare, temblarán los cipreses. Los carros se precipitan a las plazas, con estruendo ruedan por las calles; su aspecto es como de antorchas encendidas, corren como relámpagos.
NAHUM 2:1-4 La Palabra (versión española) (BLP)
¡Mirad! Ved sobre los montes las pisadas de un heraldo, de uno que anuncia la paz. Celebra tus fiestas, Judá, cumple tus promesas. Nunca más te hollará el malvado pues ha sido totalmente destruido. Un destructor avanza contra ti. ¡Monta la guardia en la fortaleza! ¡Vigila todos los accesos! ¡Prepárate a luchar! ¡Haz acopio de toda tu fuerza! El Señor va a restaurar la viña de Jacob y la viña de Israel que los saqueadores habían arrasado destruyendo sus sarmientos. El escudo de sus guerreros es rojo, los soldados visten de púrpura; están listos para el combate, empuñan las lanzas. El acero de los carros flamea como fuego
NAHUM 2:1-4 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
Nínive, el destructor marcha contra ti. ¡Monta tu guardia en la fortaleza! ¡Vigila el camino! ¡Cíñete la espada! ¡Reúne tus fuerzas! Porque el Señor va a restaurar el orgullo de Jacob, el orgullo de Israel, como era antes de que lo saquearan y lo dejaran como vid sin sarmientos. Rojo es el escudo de sus guerreros y rojo el uniforme de su ejército. ¡Están listos para el ataque! Sus carros parecen de fuego y sus caballos se impacientan. Los carros corren con furia por las calles, van de un lado a otro de las plazas, son como antorchas encendidas, pasan como relámpagos.
NAHUM 2:1-4 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
Nínive, un destructor avanza contra ti, así que monta guardia en el terraplén, vigila el camino, renueva tus fuerzas, acrecienta tu poder. Porque el SEÑOR restaura la majestad de Jacob, como la majestad de Israel, pues los destructores los han arrasado; han arruinado sus sarmientos. Rojo es el escudo de sus valientes; de púrpura se visten los guerreros. El metal de sus carros brilla como fuego mientras se alistan para la batalla y los guerreros agitan sus lanzas. Desaforados corren los carros por las calles, irrumpen con violencia por las plazas. Son como antorchas de fuego, como relámpagos zigzagueantes.