2 TESALONICENSES 2:3-4
2 TESALONICENSES 2:3-4 Reina Valera 2020 (RV2020)
¡Nadie os engañe de ninguna manera!, pues no vendrá sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición. Este malvado se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; llega incluso a sentarse en el templo de Dios como Dios y se hace pasar por Dios.
2 TESALONICENSES 2:3-4 La Palabra (versión española) (BLP)
¡Que nadie os desoriente en modo alguno! Es preciso que primero se produzca la gran rebelión contra Dios y que se dé a conocer el hombre lleno de impiedad, el destinado a la perdición, el enemigo que se alza orgulloso contra todo lo que es divino o digno de adoración, hasta el punto de llegar a suplantar a Dios y hacerse pasar a sí mismo por Dios.
2 TESALONICENSES 2:3-4 Dios Habla Hoy Versión Española (DHHE)
No os dejéis engañar de ninguna manera. Pues antes de aquel día tiene que venir la rebelión contra Dios, cuando aparezca el hombre malvado, el que está condenado a destrucción. Este es el enemigo que se levanta contra todo lo que lleva el nombre de Dios o merece ser adorado, y llega incluso a instalar su trono en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios.
2 TESALONICENSES 2:3-4 Nueva Versión Internacional - Castellano (NVI)
No os dejéis engañar de ninguna manera, porque primero tiene que llegar la rebelión contra Dios y manifestarse el hombre de maldad, el destructor por naturaleza. Este se opone y se levanta contra todo lo que lleva el nombre de Dios o es objeto de adoración, hasta el punto de adueñarse del templo de Dios y pretender ser Dios.