Colosenses 2
DHH94I
2
1Pues quiero que sepan que estoy luchando duramente por ustedes, por los de Laodicea#2.1 Laodicea: población situada a unos 17 km. de Colosas (Col 4.13,15-16; Ap 3.14-22). No hay indicaciones de que Pablo la hubiera visitado. y por todos los que no me han visto personalmente. 2Lucho para que ellos reciban ánimo en su corazón, para que permanezcan unidos en amor y enriquecidos con un perfecto entendimiento que les permita comprender el designio secreto de Dios, que es Cristo mismo;#2.2 Ef 3.4; véase Col 1.26-27 n., y cf. Col 4.3. Designio secreto: Véanse Ef 1.9 n. e Índice temático. 3pues en él están encerradas todas las riquezas de la sabiduría y del conocimiento.#2.3 1 Co 1.24,30; Ef 3.19; cf. Pr 2.4-6; Is 45.3. Los colosenses estaban en peligro de preferir un supuesto conocimiento humano especial al que procede de Cristo (véase Col 2.8 nota). 4Esto se lo digo a ustedes para que nadie los engañe con palabras seductoras. 5Pues aunque no estoy presente entre ustedes en persona, lo estoy en espíritu, y me alegra ver que tienen orden y que se mantienen firmes en su fe en Cristo.#2.5 Cf. 1 Co 5.3.
3. La nueva vida
(2.6—4.6)
6Por eso, habiendo recibido a Jesucristo como su Señor, deben comportarse como quienes pertenecen a Cristo, 7con profundas raíces en él, firmemente basados en él#2.7 Cf. Ef 2.20-22. por la fe, como se les enseñó, y dando siempre gracias a Dios.
8Tengan cuidado: no se dejen llevar por quienes los quieren engañar#2.8 Engañar: Lit. secuestrar o capturar, como si se tratara de hacer esclavos. con teorías y argumentos falsos,#2.8 Argumentos falsos: Cf. 1 Ti 6.20. pues ellos no se apoyan en Cristo, sino en las tradiciones de los hombres y en los poderes que dominan este mundo.#2.8 Los colosenses trataban de mezclar su fe en Cristo con algunas creencias extrañas, especialmente la de que debían dar culto a los poderes que dominan este mundo (véase Gl 4.3 n.), considerando a Cristo como uno más entre varios intermediarios ante Dios.
9Porque toda la plenitud de Dios se encuentra visiblemente#2.9 Visiblemente: Lit. corporalmente, palabra que también puede aludir a la iglesia, cuerpo de Cristo (véase Ef 1.23 nota). en Cristo,#2.9 Cf. Jn 1.14. 10y en él Dios los hace experimentar todo su poder, pues Cristo#2.10 Cf. Jn 1.16; Ef 3.19; 4.13. es cabeza de todos los seres espirituales que tienen poder y autoridad.#Ef 1.21-22. 11En él también, ustedes han sido circuncidados, no con una circuncisión hecha por los hombres, sino con la circuncisión hecha por Dios al unirlos a Cristo y despojarlos de su naturaleza pecadora.#2.11 Véanse Ef 2.11 n. y Circuncisión en el Índice temático. Aquí se usa en sentido figurado, para indicar una transformación espiritual; cf. Dt 10.16; 30.6; Jer 4.4; Ro 2.28-29. 12Al ser bautizados, ustedes fueron sepultados con Cristo, y fueron también resucitados con él,#2.12 La circuncisión espiritual, de la que se habla en el v. 11, se explica aquí por nuestra unión con Cristo al ser sepultados con él en el bautismo y resucitados con él a una vida nueva (Col 3.1; cf. Ro 6.3-4). porque creyeron en el poder de Dios, que lo resucitó. 13Ustedes, en otro tiempo, estaban muertos espiritualmente a causa de sus pecados y por no haberse despojado de su naturaleza pecadora;#2.13 Por no haberse despojado de su naturaleza pecadora: Lit. en la incircuncisión de su carne; es decir, por ser paganos (no judíos), separados del pueblo de Dios. pero ahora Dios les ha dado vida juntamente con Cristo,#Ef 2.1-5. en quien nos ha perdonado todos los pecados. 14Dios anuló el documento de deuda que había contra nosotros y que nos obligaba;#2.14 Se usa la imagen de un pagaré que ha sido anulado (cf. Mt 6.12). lo eliminó clavándolo en la cruz.#2.14 Clavándolo en la cruz: La imagen es poco clara. De todos modos, hace alusión a la muerte de Cristo en la cruz. Ef 2.15-16; 1 P 2.24; cf. 2 Co 5.21; Gl 3.13. 15Dios despojó de su poder a los seres espirituales que tienen potencia y autoridad,#2.15 Seres espirituales que tienen potencia y autoridad: Véase Col 1.16 nota. y por medio de Cristo los humilló públicamente llevándolos como prisioneros en su desfile victorioso.#2.15 En su desfile victorioso: Aquí tenemos la imagen del desfile triunfal de un ejército (véase 2 Co 2.14-17 n.).
16Por tanto, que nadie los critique a ustedes por lo que comen o beben, o por cuestiones tales como días de fiesta, lunas nuevas o sábados.#2.16 La doctrina difundida en Colosas incluía la prohibición de comer ciertos alimentos y la consideración de que algunos días del calendario tenían valor especial. Véase Gl 4.3 n.; cf. Ro 14.1-6. 17Todo esto no es más que la sombra de lo que ha de venir,#2.17 La sombra: Cf. Heb 8.5; 10.1. pero la verdadera realidad es Cristo. 18No dejen que los condenen esos que se hacen pasar por muy humildes y que dan culto a los ángeles,#2.18 Dan culto a los ángeles: parte del error mencionado en 2.8 nota. que pretenden tener visiones y que se hinchan de orgullo a causa de sus pensamientos humanos. 19Ellos no están unidos a la cabeza, la cual hace crecer todo el cuerpo al alimentarlo y unir cada una de sus partes conforme al plan de Dios.#2.19 Véase Ef 4.16 n. En Ef, la imagen literaria del cuerpo, que es la iglesia, destaca la conexión de los miembros entre sí; aquí se subraya la conexión de ellos con Cristo, la cabeza.
La solidaridad con Cristo
20Ustedes han muerto con Cristo#2.20 Han muerto con Cristo: Cf. v. 12, y Ro 6.6-11; Gl 2.19. y ya no están sujetos a los poderes que dominan este mundo.#2.20 Poderes que dominan este mundo: Véase Col 1.16 nota; cf. Gl 4.3-5,9. ¿Por qué, pues, viven como si todavía fueran del mundo, sometidos a reglas tales 21como: «No toques eso, no comas aquello, no lo tomes en tus manos»? 22Todas estas reglas tienen que ver con cosas que se acaban con el uso,#2.22 Cosas que se acaban con el uso: como las comidas y bebidas (v. 16). Cf. Mc 7.18-19. y solo son mandatos y enseñanzas de hombres.#2.22 Mandatos... de hombres: Cf. Is 29.13; Mt 15.9; Mc 7.8. 23Es verdad que tales cosas pueden parecer sabias, porque exigen cierta religiosidad y humildad y duro trato del cuerpo, pero son cosas que no honran a nadie, pues solo sirven para satisfacer los deseos puramente humanos.

Texto © Sociedades Bíblicas Unidas, 1994.

Aprende más sobre Biblia Dios Habla Hoy