Si vosotros acusáis y juzgáis a los demás, pero hacéis lo mismo que ellos, estáis muy equivocados si creéis que Dios no os va a castigar. Dios es bueno, tiene mucha paciencia y soporta todo lo malo que hacéis. Pero no vayáis a pensar que lo que hacéis no tiene importancia; si Dios os trata con bondad es para que os arrepintáis de vuestra maldad.