Tu lengua no nombrará a los ídolos,
no los volverá a recordar.
Yo soy el Dios de Israel,
y cumpliré mi palabra.
Aquel día, en favor de mi pueblo,
haré un pacto con las fieras del campo,
con los pájaros del cielo
y con los reptiles que se arrastran por la tierra.
Ningún animal les hará daño.
Destruiré también todas las armas de guerra
para que puedan vivir tranquilos.