le mandó esta respuesta:
—No pienses que por estar en palacio te vas a librar del exterminio decretado contra los judíos. Si no te atreves a hablar en momentos como este, la liberación de los judíos vendrá de otra parte, pero tú y toda tu familia moriréis. Yo creo que has llegado a ser reina para ayudar a tu pueblo en este momento.