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Saludos de Pablo
1Yo, Pablo, elegido por la voluntad de Dios para ser un apóstol de Cristo Jesús, escribo esta carta junto con nuestro hermano Sóstenes.
2Va dirigida a la iglesia de Dios en Corinto,#1:2a  Corinto era la capital de Acaya, la región sur de la península griega. a ustedes que han sido llamados por Dios para ser su pueblo santo. Él los hizo santos por medio de Cristo Jesús,#1:2b  O porque ustedes pertenecen a Cristo Jesús. tal como lo hizo con todos los que en todas partes invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y de nosotros.
3Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz.
Pablo da gracias a Dios
4Siempre doy gracias a mi Dios por ustedes y por los dones inmerecidos que les dio ahora que pertenecen a Cristo Jesús. 5Por medio de él, Dios ha enriquecido la iglesia de ustedes en todo sentido, con toda la elocuencia y todo el conocimiento que tienen. 6Eso confirma que es verdad lo que les dije acerca de Cristo. 7Ahora tienen todos los dones espirituales que necesitan mientras esperan con anhelo el regreso de nuestro Señor Jesucristo. 8Él los mantendrá firmes hasta el final, para que estén libres de toda culpa el día que nuestro Señor Jesucristo vuelva. 9Dios lo hará porque él es fiel para hacer lo que dice y los ha invitado a que tengan comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.
Divisiones en la iglesia
10Amados hermanos, les ruego por la autoridad de nuestro Señor Jesucristo que vivan en armonía los unos con los otros. Que no haya divisiones en la iglesia. Por el contrario, sean todos de un mismo parecer, unidos en pensamiento y propósito. 11Pues algunos de la casa de Cloé me contaron de las peleas entre ustedes, mis amados hermanos. 12Algunos de ustedes dicen: «Yo soy seguidor de Pablo». Otros dicen: «Yo sigo a Apolos» o «Yo sigo a Pedro»,#1:12  En griego Cefas. o «Yo sigo únicamente a Cristo».
13¿Acaso Cristo está dividido en facciones? ¿Fui yo, Pablo, crucificado por ustedes? ¿Fue alguno de ustedes bautizado en el nombre de Pablo? ¡Por supuesto que no! 14Agradezco a Dios que no bauticé a ninguno de ustedes excepto a Crispo y a Gayo, 15porque ahora nadie puede decir que fue bautizado en mi nombre. 16(Ah, sí, también bauticé a los de la casa de Estéfanas, pero no recuerdo haber bautizado a nadie más). 17Pues Cristo no me envió a bautizar sino a predicar la Buena Noticia, y no con palabras ingeniosas, por temor a que la cruz de Cristo perdiera su poder.
La sabiduría de Dios
18¡El mensaje de la cruz es una ridiculez para los que van rumbo a la destrucción! Pero nosotros, que vamos en camino a la salvación, sabemos que es el poder mismo de Dios. 19Como dicen las Escrituras:
«Destruiré la sabiduría de los sabios
y desecharé la inteligencia de los inteligentes»#1:19  Is 29:14..
20Así que, ¿dónde deja eso a los filósofos, a los estudiosos y a los especialistas en debates de este mundo? Dios ha hecho que la sabiduría de este mundo parezca una ridiculez. 21Ya que Dios, en su sabiduría, se aseguró de que el mundo nunca lo conociera por medio de la sabiduría humana, usó nuestra predicación «ridícula» para salvar a los que creen. 22Es ridícula para los judíos, que piden señales del cielo. Y es ridícula para los griegos, que buscan la sabiduría humana. 23Entonces cuando predicamos que Cristo fue crucificado, los judíos se ofenden y los gentiles#1:23  Gentil[es], que no es judío. dicen que son puras tonterías.
24Sin embargo, para los que Dios llamó a la salvación, tanto judíos como gentiles,#1:24  En griego griegos. Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. 25Ese plan «ridículo» de Dios es más sabio que el más sabio de los planes humanos, y la debilidad de Dios es más fuerte que la mayor fuerza humana.
26Recuerden, amados hermanos, que pocos de ustedes eran sabios a los ojos del mundo o poderosos o ricos#1:26  O de ilustre cuna. cuando Dios los llamó. 27En cambio, Dios eligió lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los que se creen sabios. Y escogió cosas que no tienen poder para avergonzar a los poderosos. 28Dios escogió lo despreciado por el mundo#1:28  O Dios eligió a los de cuna humilde. —lo que se considera como nada— y lo usó para convertir en nada lo que el mundo considera importante. 29Como resultado, nadie puede jamás jactarse en presencia de Dios.
30Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado. 31Por lo tanto, como dicen las Escrituras: «Si alguien quiere jactarse, que se jacte solamente del Señor»#1:31  Jr 9:24..
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