Moisés y Aarón dijeron a los israelitas:
—¿Por qué protestáis, si nosotros no tenemos nada que ver en esto? Cuando os quejáis de nosotros, en realidad lo que hacéis es quejaros de Dios, que es quien nos dice lo que debemos hacer. ¡Y Dios ya ha escuchado vuestras quejas! ¿No fue acaso Dios quien os sacó de Egipto, y no nosotros? Así que esta misma tarde conoceréis el poder de Dios, porque os dará a comer carne. Y mañana temprano lo comprobaréis también, porque os dará todo el pan que podáis comer.