Salmos 1
1
LIBRO I
El justo y los pecadores
1Bienaventurado el hombre
que no anda en compañía de malvados,
ni se detiene a hablar con pecadores,
ni se sienta a conversar con burladores.
2Que, por el contrario,
se alegra en la ley del Señor,
y día y noche medita en ella.
3Ese hombre es como un árbol
plantado junto a los arroyos:#Jer 17.8.
llegado el momento da su fruto,
y sus hojas no se marchitan.
¡En todo lo que hace, prospera!
4Con los malvados no pasa lo mismo;
¡son como la paja que se lleva el viento!
5Por eso los malvados y pecadores
no tienen arte ni parte en el juicio
ni en las reuniones de los justos.
6El Señor conoce el camino de los justos,
pero el camino de los malos termina mal.
Reina Valera Contemporánea® © Sociedades Bíblicas Unidas, 2009, 2011, 2018, 2025.