PODEROSOMuestra

EL PODER DEL DESIERTO
Hay temporadas en las que mi vida parece un desierto, y no lo digo solo por los problemas, sino por esa sensación interna de sequedad, donde nada sale como lo planeé: avanzo, trabajo, oro, hago lo correcto y aun así siento que el terreno se me mueve bajo los pies y me pregunto, Dios, dónde estás en medio de todo esto.
Cuando miro la historia de José, entiendo mejor el poder del desierto: él estaba seguro en casa de su padre, amado, protegido, con sueños claros, pero de un momento a otro fue arrancado de su zona cómoda, vendido, traicionado, llevado a una tierra extraña, lejos de todo lo que conocía; a nivel natural fue una injusticia total, pero a nivel espiritual fue una escuela: Dios usó ese Egipto para formar su carácter, para enseñarle a depender solo de él y para prepararlo para un lugar al que nunca hubiera llegado quedándose cómodo en casa.
Y cuando miro mi propia vida, también he tenido mis Egiptos, esos años donde las cuentas no daban, donde los planes se caían, donde parecía que todo iba para atrás mientras los demás avanzaban; hoy entiendo que no era castigo, era entrenamiento: el desierto me obligó a ordenar mi corazón, a revisar dónde estaba realmente mi confianza, si en mis fuerzas o en la fidelidad de Dios; allí aprendí a creer aunque no veía nada, a seguir obedeciendo aunque no entendía el proceso, a sostenerme en la promesa cuando todo alrededor gritaba que era imposible.
En el desierto se acaban las muletas, ya no alcanza el contacto influyente, ni la idea brillante, ni el plan perfecto, y es justo ahí donde descubro que Dios es suficiente: cuando se cierra una puerta, él da maná; cuando se seca una fuente, él hace brotar agua de la roca; cuando mi ánimo se agota, él me recuerda que sus tiempos están en su mano y que nadie se queda para siempre en esta etapa.
Hoy quiero elegir ver mi desierto como un lugar preparado por Dios para sostenerme y procesarme antes de lo nuevo; quiero creer que mientras yo solo veo arena, él está levantando raíces profundas en mí, está afirmando mi fe, limpiando mi orgullo y ensanchando mi capacidad para la bendición que viene.
Tal vez ahora no entiendo todo, pero sí sé algo: en medio del silencio Dios sigue presente, y mientras camino por este tramo árido, él está formando en mí una historia que un día voy a mirar hacia atrás y voy a poder decir: de verdad valió la pena el desierto, porque allí aprendí a depender solo de ti.
Por eso hoy no le tengo miedo al desierto, aunque duela, porque sé que no es el final del camino, sino el taller de Dios en mi alma; aquí no pierdo tiempo, estoy ganando fortaleza, enfoque y sensibilidad a su voz: cuando llegue la nueva temporada no llegaré vacío, llegaré con cicatrices sanadas, con fe probada y con la certeza de que mi vida la sostiene tu mano.
Escrituras
Acerca de este Plan

Este recorrido de 7 días está pensado para esos momentos en los que sigues creyendo en Dios, pero tu alma se siente cansada. A través de historias sobre el perdón, el proceso, el desierto y el poder de la cruz, verás que tu Dios sigue siendo invencible y poderoso aun cuando tú te sientes débil. Cada día te ayudará a soltar pesos, ordenar tu corazón y recordar que su poder se perfecciona justamente en tu fragilidad.
More
Nos gustaría agradecer a LIGHT CHURCH por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.instagram.com/lightchurchcolombia?igsh=MTA3Ym1hdXU5cTJ6Zw==




