EstanqueMuestra

Muy bien, hemos empezado el segundo día de este devocional, y hemos permitido a Dios que abra nuestros ojos y oídos para ver y escuchar.
Si llegaste hasta aquí quiero decirte que Dios al ver como nosotros ponemos nuestra disposición para alinear nuestra voluntad con la de Él, se emociona tanto con nosotros, y está tan dispuesto a guiarnos y enseñarnos el camino por medio de su Palabra y su Espíritu Santo.
Hoy leeremos una historia en la Biblia de cómo Jesús sanó a un enfermo al lado de el estanque de Betesda.
“Dentro de la ciudad, cerca de la puerta de las Ovejas, se encontraba el estanque de Betesda, que tenía cinco pórticos cubiertos. Una multitud de enfermos —ciegos, cojos, paralíticos— estaban tendidos en los pórticos. Uno de ellos era un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: —¿Te gustaría recuperar la salud? —Es que no puedo, señor —contestó el enfermo—, porque no tengo a nadie que me meta en el estanque cuando se agita el agua. Siempre alguien llega antes que yo. Jesús le dijo: —¡Ponte de pie, toma tu camilla y anda! ¡Al instante, el hombre quedó sano! Enrolló la camilla, ¡y comenzó a caminar! Pero ese milagro sucedió el día de descanso" (Juan 5:2-3, 5-9 NTV).
El hombre llevaba 38 años al lado del estanque, sí… 38 años.
Cuando Jesús lo ve y fue con el le pregunta: “¿Te gustaría recuperar la salud?”, y si te das cuenta, lo primero que responde este hombre es: “Es que no puedo, no tengo a nadie que me meta al agua cuando se agita el agua, todos llegan antes que yo”.
Lo primero que responde el hombre enfermo es con una actitud de victimismo, dependiendo de 2 cosas: que se agitara el agua (cabe aclarar que esto era una creencia en ese tiempo), y que alguien más lo llevara al estanque.
Reflexión:
Muchas veces tú y yo somos como ese hombre, que esperamos a que algo pase para poder sanar y poder caminar, pero Jesús siempre interrumpe nuestra esperanza en lo terrenal, llega a nuestra vida como a la de este hombre y nos muestra que Él es lo único que necesitamos.
Al momento de creer eso, el hombre se puso de pie y empezó a andar.
Jesús no sanó al hombre por las aguas, sino por su palabra.
¿Que representa el estanque de Betesda en tu vida hoy?
El estanque representa cualquier cosa en la que hemos puesto nuestra confianza más que en Cristo, pero hoy Jesús mismo se acerca a nosotros.
Oración:
Padre, renuncio a creer que algo más pueda sanarme mejor que tú. Tú eres lo único que necesito, y reconozco que no soy culpable de muchas cosas en mi vida, pero sí soy responsable de cómo responder ante ellas, decido creerte y mirarte solo a ti. Sé que tú proveerás la sabiduría y la inteligencia para saber que pasos tomar, y así poder acercarme cada vez más a tu voluntad, caminando confiado en que aún cuando no lo tengo todo, si te tengo a ti, es más que suficiente y todo lo que necesito para ir a tu propósito.
Escrituras
Acerca de este Plan

A veces sentimos que la promesa de Dios parece lejana o imposible. En este devocional profundizaremos en lo que Él quiere hablarnos por medio de Su Palabra. Quiero compartirte algo que Dios me ha estado mostrando, algo que también estoy viviendo, para que caminemos juntos en esta carrera de la fe. No se trata de correr rápido, sino de dar pasos firmes confiando en que Dios va delante. Mi oración es que, según tu contexto, permitas que el Espíritu Santo te hable y te guíe en este proceso.
More
Nos gustaría agradecer a Eugenio Rodríguez por proporcionar este plan. Para obtener más información, visite: www.instagram.com/eugeniorodriguezz?igsh=Z2U5d2NmZmd2OHc1&utm_source=qr









