Habla Sobre Mí

Devocionales

«El Padre habla afirmación»

La afirmación, es una de las características más fuerte de Dios. Está asociada a su gran amor hacia nosotros. Cuando Dios nos afirma, lo hace para que sepamos lo valiosos que somos. Las primeras palabras que nuestro Señor Jesucristo escuchó antes de comenzar su ministerio fue las de su Padre, al momento de sumergirse en las aguas en el bautizo de Juan, en el río Jordán, se oyó la voz que declaró: «Este es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él». 

Cuando el Padre nos afirma, nos recuerda día a día nuestra identidad, que nos hizo sus hijos y Él es nuestro Padre; que nos hizo su templo vivo, que nos dio su naturaleza, que nos escogió desde antes de la fundación del mundo, que nos ama con eterno amor. El Padre no acusa, afirma; nos acepta, nos da una posición en Cristo, nos justificó, nos resucitó juntamente con Cristo y nos sentó en los lugares celestiales juntamente con Él, para que desde nuestra posición gobernemos las circunstancias, y no que ellas nos gobiernen.

Nos recuerda, que hizo de nosotros una creación admirable para que realicemos extraordinarias obras que glorifiquen su Nombre. De hecho, el apóstol Pablo, nos dice en Efesios, que preparó las buenas obras de antemano para que anduviésemos en ellas, es decir que estamos capacitados para hacer lo que anticipó para nosotros. No dudemos, creer lo que Dios dice de nosotros, vence toda mentira y se convierte en el combustible para que nuestro ser, alcance el máximo potencial para lo cual Dios nos diseñó.

La vida, es un gran laboratorio, donde debemos enfrentarnos a situaciones nuevas y no sabremos si podemos gobernarlas hasta que las tenemos al frente. Cada situación debe sacar lo que Dios colocó en ti, el amor de Dios, el perdón, la sabiduría, la justicia, con actitud de ayudar a los que necesitan que están a tu alrededor. Dios sabe que lo puedes hacer porque te capacitó para hacerlo. Eres linaje escogido, pues te escogió desde antes de la fundación del mundo; te constituyó real sacerdote, es decir rey y sacerdote; y aun nación santa, te adquirió y te dio propósito. Dios siempre hablará para resaltar y llamar a la luz, las características que depositó en ti. Tal cual le habló a Gedeón y lo llamó: «Guerrero Valiente».