Películas Y La Biblia

Devocionales

Historia bíblica emblemática es vuelta a contar en serie de películas taquilleras

Desde el inicio del cine hasta finales del siglo XIX, la Biblia les ha brindado inspiración a películas estadounidenses y de otras naciones. Este fue especialmente el caso durante los primeros días del negocio de hacer películas cuando historias bíblicas como La vida y la pasión de Cristo (1903), Adán y Eva (1912), José (1914) y David (1917), fueron adaptadas a la pantalla grande.

No obstante, pocas historias bíblicas, han capturado más la imaginación de los cineastas y de los espectadores por igual, que el relato de Moisés basado en el Éxodo; y ningún director ha tenido más influencia en darle vida a esa historia que el legendario Cecil B. DeMille. 

Después de dirigir 50 películas mudas entre 1914 y 1922, DeMille realizó una competición para darle a sus fans la oportunidad de escoger el tema de su siguiente película. El ganador fue F. C. Nelson de Michigan quien simplemente escribió: «Haga los Diez Mandamientos», junto con esta precaución: «No puede quebrantar los Diez Mandamientos; lo quebrantarán a usted».

Considerada una de las primeras producciones épicas de Hollywood, DeMille recreó el antiguo Egipto sobre algunas dunas de arena 175 millas [281.63 kilómetros] al norte de Los Ángeles. El plató era inmaculado y fastuoso para su época. Tenía cuatro estatuas de cuarenta toneladas de Ramsés II, y fue poblado por 2500 extras y 3000 animales. Según el diario The Telegraph, DeMille les envió una Biblia a todos en el estudio con esta nota:

«Como tengo la intención de filmar prácticamente todo el libro de Éxodo, la Biblia nunca debería estar lejos de ti».

Después de filmar varias películas más, inspiradas en la Biblia, incluyendo Rey de reyes y Sansón y Dalila, DeMille decidió volver a hacer Los Diez Mandamientos bajo la insistencia de sus fans: 

«El mundo necesita un recordatorio, me dijeron, de la Ley de Dios», respondió.

En 1956, la historia fue traída de nuevo a la vida, y esta vez en Technicolor y con sonido. Charlton Heston fue seleccionado para hacer de Moisés, y la película fue principalmente filmada en Egipto. Otras estrellas de Hollywood que aparecieron fueron Yul Brynner como Ramsés y Anne Baxter como Nefertari. DeMille, quien tenía 72 años durante la producción, luchó contra temperaturas de 90 ºF [32.22 ºC] y un ataque cardiaco masivo para lograr terminar la fotografía principal. 

En la secuencia de apertura de la película aparece una narración que parafrasea partes de la historia de la creación de la Biblia, y describe la difícil condición de los israelitas como esclavos egipcios. También ilustra algunas de las partes más emblemáticas de la historia, incluyendo el rescate del bebé Moisés en el Nilo (Éxodo 2:1-10), las diez plagas (Éxodo 7-13), cómo se partió el Mar Rojo (Éxodo 14), y la proclamación de los Diez Mandamientos (Éxodo 19-20). Una de las escenas más memorables toma lugar cuando Dios le habla audiblemente a un Moisés exiliado a través de una zarza en llamas y le manda que rescate a los israelitas (Éxodo 3).

Los Diez Mandamientos fue un inmenso éxito de taquilla con $65.5 millones de dólares en ventas de boletos, que todavía la hace una de Las Diez Películas Más Taquilleras de todos los tiempos cuando se ajusta a valor presente el precio de los boletos.  Aunque a menudo era criticado por sus habilidades para hacer cine y famoso por su personalidad altamente excéntrica, DeMille es referente del intento original de dirigir una película innovadora.

«Nuestra intención no era crear una historia —dijo—, sino ser dignos de la historia divinamente inspirada que fue creada hace 3000 años: los cinco libros de Moisés».

Unos 40 años después, el Éxodo fue traído nuevamente a la vida en la galardonada película animada El príncipe de Egipto (1997), y más recientemente fue plasmada en la controversial Éxodo: Dioses y reyes (2014) de Ridley Scott. No obstante, es difícil debatir si esas películas, y otras muchas con temas bíblicos, podrían haber sido posibles sin DeMille a quien Billy Graham una vez se refirió como un «profeta del celuloide».