Primicias, Una Vida en Abundancia

Devocionales

Día 1: Primicias, un principio de adoración a Dios


Kelly y yo tenemos más de 10 años practicando el principio de primicias al inicio de cada año. Siempre habíamos dado diezmos y ofrendas, pero un pastor amigo nos retó a probar este principio de adoración a Dios, nos empezó a contar cómo Dios había bendecido milagrosamente a personas y a iglesias alrededor del mundo.


Le preguntamos que cuánto se daba de primicias y nos contestó que no había una regla o porcentaje, como el diezmo que es el primer 10% de lo que hemos recibido; el principio de primicias que enseña la Biblia es que las personas traían lo primero y lo mejor al inicio de cada temporada de cosechas y los mejores primogénitos de su ganado. 


Hoy en día tenemos diferentes tipos de cosecha. Algunos si tienen huertos y ganado, pero la gran mayoría de personas tenemos un trabajo, una empresa o alguna otra fuente de ingresos y como nuestro calendario actual indica que enero es el inicio de un nuevo año, es nuestro inicio de una nueva temporada de cosechas.


La Biblia enseña que el pueblo de Dios debía traer los primeros frutos, lo mejor del inicio de la temporada; entonces el principio es darle a Dios lo primero y lo mejor. Algunos determinan que eso significa su primera quincena del año, otros su primer mes de salario, otros sus primeras ventas del año. Algunos dan más y otros menos. Algunos disponen de algún recurso, ahorro o propiedad que tienen. Algunos ahorran todo el año para dar sus primicias el año próximo. Kelly y yo, como muchos otros, le pedimos a Dios que nos hable una cantidad en nuestro corazón, la cantidad que Él quiere que le demos; para nosotros siempre ha sido una cantidad mayor año tras año y eso requiere dar un paso grande de fe. Nadie da la misma cantidad, pero el corazón de las primicias es que todos demos con un espíritu de generosidad y adoración a Dios.


Algunos argumentan que las primicias son parte de la ley de Moisés y ya no se debe practicar, yo difiero porque vemos mucho antes de la ley este principio de primicias, lo vemos con Caín y Abel en Génesis 4:3-5. Caín trajo “algunos de sus cultivos como ofrenda”, pero Abel le presentó a Dios “lo mejor de las primeras crías de los corderos de su rebaño”. A Dios le agradó el corazón de Abel.


Jesús nos dice que busquemos primero el Reino de Dios. Si lees todo el contexto de Mateo 6:31-33 te darás cuenta de que estaba enseñando acerca del dinero. Entonces vemos que las primicias no son una obligación para un grupo de gente en un periodo de la historia, sino que son un principio de adoración para todo aquel que quiere poner en primer lugar a Dios al inicio de cada año y/o cada nueva temporada.


Yo te animo a que le pidas al Espíritu Santo que te confirme si Él quiere que des primicias o no y que Él te hable de cuánto quiere que des. No me creas a mí ni te sientas presionado por mí. Mi oración es que descubras el gozo de poner a Dios en primer lugar y que veas milagros en tus finanzas, así como muchos ya lo hemos experimentado. Lee los pasajes asignados de hoy y deja que Dios te hable.