Por El Poder De Tu Espíritu Santo

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Devocionales

EL ESPÍRITU QUE MORA EN Mí


Hasta el momento del Pentecostés cuando los discípulos fueron bautizados con el Espíritu Santo. Él no habitaba en nosotros y por eso existía la ley, porque la ley nos hace conciencia de pecado, como dijo Pablo: “Yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás”.


Y es por este motivo que en la ley se contemplaban muchos sacrificios, ya que mediante la renuncia a muchos deleites de la carne, es como la “ablandaban”, para así volverse sensibles al pecado y de esta forma siendo consientes del pecado, poder limpiarse de el, mediante un sacrificio quemado.


Cuando Jesús resucitó dio a sus discípulos la siguiente promesa: “Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”. 


El Espíritu Santo o como también se le conoce, El Consolador, vive en todos aquellos que recibieron a Jesús como su Salvador, y es quien se encarga de darnos el poder para vencer el pecado, así como también consolarnos y darnos fuerzas en medio de nuestras dificultades. Su labor es, hacernos más parecidos a Jesús con nuestra forma de vivir.