Cicatrices ~Nueva Criatura Soy~

Devocionales




~Mis cicatrices~ 


Ya vimos en el devocional anterior que Jesús tuvo que padecer por cada uno de nosotros y ese sufrimiento le ocasionaron heridas y después cicatrices. Esas señas en el cuerpo de Jesús son el reflejo de lo que nosotros le ocasionamos por permitir que el pecado entre a nuestras a vidas. Nosotros no lo vimos, pero Jesús sí. En el ámbito espiritual, cuando Él estaba en la cruz, Dios almacenó en su hijo todo el pecado del mundo; por eso se sintió agotado separado del Padre exclamando: Padre ¿por qué me has abandonado? Ahora por todo lo que pasó Jesús, ¿Él tuvo cicatrices emocionales? Si Jesús hubiera almacenado decepción, dolor, enojo por todo lo que vivió, por todo lo que el Padre permitió; la imagen de un Jesús santo no fuera la verdadera. Jesús nos demuestra que a pesar de lo que padeció lo aceptó por obediencia y amor. A Él lo golpearon, lo sentenciaron a muerte sin pruebas verídicas, un discípulo lo traicionó y lo negó y a pesar de todo eso Él se dirigió por amor hacia el Gólgota, incluso dijo: Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen. Jesús no guardó rencor, el oro por sus enemigos, no permitió que la carne lo sedujera y por gracia del Padre no quedaron cicatrices emocionales, sólo las cicatrices de las laceraciones que le hicieron, símbolo de redención, perdón, salvación y amor.


Ahora bien, cuando el mundo nos lastima, quedan las cicatrices y a veces es difícil que se borren. No queremos amar, perdonar y olvidar el pasado porque nos cuesta. Tomemos el claro ejemplo de Jesús; no porque sea el Hijo de Dios soportó y le fue fácil perdonar. Él también fue ciento por ciento humano. Si nos cuesta borrar las cicatrices pensemos en todo lo que sufrió Cristo y así tendremos un excelente modelo a seguir. Dios podrá ayudarte a borrar toda cicatriz, a olvidar todo pasado, a perdonar y a amar. Siempre nuestro mayor ejemplo será Jesús. Cuando te toque aceptar el perdón hazlo con amor porque el perdón y el amor van conectados. Y cuando te toque perdonar hazlo de corazón, porque el arrepentimiento es no volver a cometer el mismo error. No dejes que el enemigo te recuerde cualquier pasado doloroso o algo que quieres olvidar, ora cuando suceda esto y deja que el Señor borre y quite toda cicatriz y te sane por completo. En ocasiones cuando hay cicatriz es porque hubo lucha, sinónimo de que peleaste y no te rendiste. El señor permite las pruebas; esas cicatrices para hacernos ver que nosotros somos luchadores, verdaderos soldados del Señor. “Jesús dió la vida por sus amigos y tuvo cicatrices para hallarnos en gracia”


Y tú ¿Dejaste que Dios te ayudara a borrar esa cicatriz, te dispusiste a amar y a perdonar?


Recuerda:” Dios te ama♥️ y eres especial para él”


Yo soy su hij@


¡SHALOM!