Honrar La Vida

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Devocionales

Recuerdo cuando recién empezaba en el mundo del atletismo. Era alguien demasiado lento e inconstante. Recuerdo que mi primera carrera de 21 km fue una pesadilla. Fue así hasta cuando decidí comenzar a  entrenar constantemente y a dedicarle tiempo. Me costaba y todavía me cuesta horrores poderme levantar todos los días en la madrugada para ir a correr. Pero si no era constante con el entrenamiento, no podría esperar mejores resultados. 


Pasa que en la vida queremos buenos resultados, pero no trabajamos para conseguirlo. Queremos un empleo, pero no somos constante al buscarlo. Queremos conquistar a esa chica, pero pensamos que si es para nosotros entonces ella vendrá a nosotros y eso no pasará nunca. O empezamos un proyecto y no somos constantes, nos rendimos a la primera de cambio.


Sé constante en tu "carrera", no busques de tratar de correr igual que el otro. En ocasiones, anhelamos ir al mismo ritmo que el que va en primer lugar y no se puede. Porque la realidad y circunstancias de esa personas son diferentes a la nuestra. Cada persona corre su propia "carrera".


En una ocasión un corredor profesional me dijo: "Run your race" que significa "Corre tu carrera". Y esa frase viene a mi mente cada vez que yo quiero renunciar. Porque muchas veces quiero renunciar porque pienso que Dios no puede usarme y me frustro. Pero servir a Dios no es una prueba de 100 metros, es una maratón de resistencia.


Cuando nadie crea en ti, recuerda que Dios si cree en vos. Es que no quiero fracasar dicen muchos. ¿Sabes cómo veo el fracaso? Como escalones al éxito. Del fracaso se aprende, de las victorias no tanto.