Hijo De Pastor, Lo Peor

Devocionales

Uno no escoge la familia en la que nació.


Por cierto, soy hijo de ministros o pastores. Desde que nací pertenezco a una familia pastoral y no sólo mis padres, sino también mis abuelos y algún otro tío por allí también. Por lo que  comprendo bien qué significa vivir en tu lugar. Uno de mis hermanos menores -Eliezer- siempre cuando quiere bromear con alguna cosa de nosotros como familia dice: “uno no escoge en la familia en que nació” y definitivamente esta frase es cierta, nosotros no escogimos donde nacer, pero Dios sí sabe porque lo hizo así y  esta debe ser una garantía para todos, incluso para quienes no son parte de una familia de ministros. Dios siempre está al control de todo: de los procesos, de los momentos de bienestar, de los momentos de dolor y de las situaciones de crisis. Nunca se ha escapado  de la barca en la que navegamos, sino que espera el momento oportuno para ser la respuesta ante todas nuestras necesidades e inquietudes de la vida. Si aún con el correr de los años no has entendido por qué tu familia es de alguna forma “diferente” a la de los demás, una respuesta sencilla para esto es: a Dios le pareció bueno que fuese de esa manera y si Dios en su mente quiso que fuera así, es porque sus propósitos son mucho mayores que los nuestros. Hoy descansa en esto: no te sigas cuestionando más, suelta ese peso que llevas dentro y entra en la paz, la alegría, en la seguridad que sólo Dios entrega. Jesús siempre quiere acompañarte, en mares de tormenta o en el mar en calma.