Romanos: Teología Para Todos (6-11)

Devocionales

Te recomendamos que completes el plan del Pastor Mark sobre Romanos capítulos 1-5 antes de comenzar este estudio, ya que te ayudará a tener un mejor contexto del libro completo.


Un tema importante en Romanos 1-5 que precede a este capítulo ha sido el hecho de que la gracia de Dios es realmente clemente. La pregunta que Pablo anticipa es si la gracia de Dios es demasiado clemente (Romanos 6:1-2). La preocupación es que, si la gracia de Dios cubre todos y cada uno de los pecados de su pueblo, ¿No animará eso a algunos a abusar de la gracia de Dios? Lamentablemente, algunos han hecho precisamente esto. Como pecadores, necesitamos usar la gracia de Dios. Sin embargo, al considerar si debemos abusar de la gracia de Dios, Pablo dice: “¡De ninguna manera!” Varias traducciones dicen “Dios no lo quiera”, “Absolutamente no”, “Por supuesto que no”, “No” y “Eso es impensable”.


Pablo entonces resume lo que significa ser cristiano para mostrar que nuestra motivación principal para obedecer a Dios no debe ser el miedo a lo que Él pueda hacer para castigarnos, sino el amor por lo que Él ha hecho para bendecirnos.


1) Dios obra para ti: Justificación (Romanos 6:3-4). El cristiano está conectado sobrenaturalmente con la vida, la muerte y la resurrección victoriosa de Jesucristo. A través de nuestra conexión con Jesús en el Espíritu, podemos alejarnos de nuestra vida anterior y caminar con Él en una “nueva vida”. Al mencionar el bautismo, se nos recuerda que hay dos tipos de bautismo. El bautismo en el Espíritu ocurre en la conversión y es nuestra conexión privada interna con Dios. El bautismo en agua es nuestra confesión pública de nuestra relación con Dios. El bautismo en agua nos recuerda que nuestra antigua vida ahora está muerta y enterrada con Jesucristo. Nuestro bautismo en el Espíritu nos recuerda que ahora vivimos una nueva vida por el poder de Dios.


2) Dios obra en ti: Regeneración (Romanos 6:5-11). Así como tu vida anterior fue injertada en la muerte de Adán, tu nueva vida está injertada en la victoria de Jesús. Como una nueva persona nacida de nuevo en Cristo, eres liberado del pecado y liberado para Dios. Esto se debe a que el amor de Dios te perdona, cambia tu naturaleza, cambia tus deseos y te da el poder del Espíritu para cambiar tu forma de vivir porque Dios ha cambiado quién eres. Por último, dado que amamos más a Jesús y Él aborrece el pecado, ya no podemos amar el pecado que la Persona que más amamos aborrece.


3) Dios obra a través de ti: Santificación (Romanos 6:12-14). Como cristiano, eres nuevo, aún no eres perfecto, pero estás en un proceso progresivo llamado santificación que culminará en la perfección eterna. El lenguaje que usa Pablo son imágenes tomadas de la batalla. “No dejes que el pecado...reine” significa que podemos rendirnos al Espíritu en lugar de pecar cuando la batalla por nuestro comportamiento se desata. Además, los “miembros” de nuestro cuerpo (por ejemplo: mente, ojos, oídos, boca, manos, pies, corazón, etc.) son “instrumentos” o armas que utilizamos para adorar a Dios al luchar contra la tentación pecaminosa.


Con respecto al pecado, el cristiano no necesita celebrarlo, tolerarlo, sacarle la vuelta, disculparlo, ocultarlo o luchar para mantenerlo vivo pero bajo control. Debido a que Jesús murió por tu pecado, puedes dar muerte a tu pecado.


Reflexión:


1. ¿Cuál de estas tres obras de Dios (justificación, regeneración, santificación) es para ti la más y la menos familiar? ¿Cómo puedes aprender sobre la gracia de Dios y aplicarla a la obra de Dios con la que estás menos familiarizado?


2. ¿Cuál de los “miembros” de tu cuerpo es actualmente tu mayor batalla (por ejemplo: mente, ojos, oídos, boca, manos, pies, corazón, etc.)?


3. ¿Cómo puedes dar más de la gracia de Dios a las personas más cercanas a ti (por ejemplo: cónyuge, hijo, padre, amigo, compañero de trabajo, miembro de la iglesia, etc.)?


4. ¿Qué área(s) de tu vida has visto más transformada por la gracia de Dios en el último año? Si tuvieras que elegir un área de tu vida en la que podrías usar más la gracia santificadora de Dios, ¿Cuál sería?