Negocios con Dios

Devocional

Estamos destinados para caminar con Dios. Muchas personas eligen solo vivir para Dios. Sin embargo, el cristianismo no es una lista de qué hacer y qué no hacer. Su objetivo principal no es perfeccionar nuestra forma de pensar, ni tratar de transformar a la humanidad en ascetas, ni tampoco su objetivo es convertirnos en billonarios extravagantemente generosos. 



¡El cristianismo es una conexión con Dios, disponible por medio de Jesús! Caminar con Dios es el gran misterio, el privilegio, y el llamado a la humanidad. Dios nos llama a todos a esta simpleza radical: estar con Él. Si caminamos con Él, vivimos en éxito; si no caminamos con Él, vivimos en fracaso. La vida es realmente así de simple.



¿Cómo se refleja esto en los negocios? Ya lo veremos. Hoy, sin embargo, se trata de entender la supremacía de "estar con".  ¡Esta es la parte más difícil del cristianismo! 



Estar con Él nos exige rendirnos totalmente a Él. Esta no es una decisión que se hace una sola vez, sino que es un estilo de vida que cultivamos con el Espíritu Santo. ¡Jesús lo demostró perfectamente! Y ahora nosotros podemos caminar siguiendo Sus pisadas. Cada día y en cada decisión ¿estamos usando nuestra conexión con Dios? ¿Estamos sometiendo nuestra forma de pensar a la Suya? ¿Preferimos estar con Él en "fracaso", antes que sin Él en "éxito"?



Una vez que nuestra conexión con Él se convierte en nuestra prioridad, liberamos el potencial de Dios en nuestra vocación. ¡Y eso es emocionante! Entonces, quiero terminar con dos preguntas:



1. ¿Cuánto valor le das a tu conexión con Dios?



2. ¿Cómo podría estar el Espíritu Santo invitándote a ser Su colaborador hoy?