Déjame Vivir en Paz

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Devocionales

Mi mamá dice que cuando yo era pequeño, era como un ángel (a pesar de que hoy es algo difícil de creer). Fue en mi adolescencia cuando entré en un periodo largo de rebeldía, y eso me llevó a las adicciones; pero agradezco a Dios por esa etapa de mi vida, porque fue la que me trajo a los pies de Cristo. 


En ese periodo, en que causaba problemas, bien seguido mi mamá me decía: “Chris ¡déjame vivir en paz!”


Vivimos en un mundo donde hay tantas situaciones, personas y voces que quieren robar nuestra paz. Pero como hijos de Dios, creo que debemos tener una actitud que dice “¡déjame vivir en paz!” a las situaciones que intentan angustiar nuestro corazón, apagar nuestra fe y robar nuestra confianza.


Si las situaciones que te rodean roban tu paz, no es porque tengan mayor autoridad en tu vida, sino porque tú les has dado permiso para que eso suceda. Nuestra paz interior es nuestra responsabilidad. 


Con estos cinco puntos Jesús preparó los corazones de sus discípulos para la época en que él ya no estaría con ellos físicamente, y creo que son aplicables también para nosotros:


1. Tenemos la promesa del Espíritu Santo: Jesús tenía que irse para que el Espíritu viniese. 


2. Tenemos la revelación de que vivimos en Él: cada uno de nosotros debe tener una revelación constante de que nuestra posición está en Cristo y, por encima de vivir en este mundo, vivimos en él. 


3. Tenemos un patrón para vivir: Jesús nos llama a vivir conforme a su Palabra, y es el Espíritu Santo quien nos revela la verdad y nos la recuerda constantemente. 


4. Somos llamados a amar a Dios y amar a las personas: en esto se resume toda la ley. 


5. Jesús nos dará paz: él nunca prometió una vida libre de desafíos, problemas o tentaciones, sino que, vez tras vez, nos recuerda en las Escrituras que “aún en medio de tribulaciones y adversidades”, podemos encontrar paz en nuestro interior.