[Serie Seguidores] Cómo confiar en lugar de preocuparse

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Devocionales

Un vaso de agua


¿Cómo podemos pasar de la preocupación a confiar en Dios?


¿Te has fijado que no hay una tienda que venda preocupación? ¿Sabes por qué? Porque tú no necesitas ir a comprarla. La gente la crea y manufactura por sí mismos. Las preocupaciones vienen hacia nosotros. Están en la casa, en la oficina, en las relaciones. También se encuentran en tu corazón. Te preocupas por las cosas que probablemente no deberías preocuparte.


Jesús dice en el libro de Mateo, «Yo te digo, no te preocupes por la vida». Es un mensaje fácil de leer, pero difícil de vivir. Quiero que sepas que yo soy tu compañero en la lucha contra la preocupación, pero a pesar de eso, quiero que tú y yo vivamos este mensaje. Luchemos juntos como seguidores de Cristo y aprendamos cómo podemos apoyarnos en adelante para confiar más en Dios y apoyarnos menos en la preocupación.


Un estudio realizado para encontrar cuánta agua se necesita para que el vapor cubra siete cuadras con una densa neblina, mostró como resultado en su conclusión, que tan solo un vaso de agua cubre siete cuadras de densa neblina. ¡Un vaso de agua! Ahora, piensa sobre cómo la preocupación es similar a este ejemplo en tu vida. Se apodera de la vida. Se siente como la neblina, que está allí frente a tu cara. Y empezamos a pensar, «no puedo ver la punta de mi nariz. ¿Qué habrá a la vuelta de la esquina? Me preocupa la situación. No puedo ni siquiera ver mi mano frente a mi cara». Siete cuadras de densa neblina alcanzan con un vaso de agua.


En realidad, nos preocupamos por algunas cosas, pero si ponemos todo eso en las manos de Dios, en realidad vemos que no es un gran problema. La mayor parte del tiempo, nuestra preocupación es algo que se puede arreglar con un vaso de agua, y podemos confiar en Dios que es así. ¿Sabes que la mayoría de las cosas por las cuales te preocupas nunca suceden? Puedes tomar todas tus preocupaciones y lo que te inquieta, y decir a Dios, «Voy a confiar en ti todas estas cosas».


Si hoy sientes como que te encuentras en siete cuadras de neblina, como cuando hay una densa neblina a tu alrededor tanto que no puedes saber hacia dónde vas, Jesús quiere tomar toda esa preocupación. Tu preocupación, tu neblina, es tan solo como un vaso de agua para él.