En comunidad: hallando vida juntos

Devocional

¿Estás preguntándote si tu vida está apuntando en la dirección correcta?



Una vez que tienes 18, sientes que deberías convertirte de manera inmediata en adulto y tener toda la vida solucionada. Pero, ¿qué pasa si tienes más preguntas que respuestas? ¿Qué pasa cuando sientes que no estás llenando las expectativas de otros o las tuyas propias? ¿Qué pasa cuando pensaste el lugar en que habías pensado que estarías no es el lugar en el que estás, y no estás seguro de adónde te diriges en realidad?



Toma un respiro. ¡Alerta de adelanto! En realidad no hay nadie que tenga toda su vida solucionada, pero ese es el punto. Todos estamos aprendiendo a confiar en Dios y en las otras personas alrededor de nosotros para ir en la vida un día a la vez. Podemos empezar a descargar toda esa presión de nosotros y comenzar a mirar a Dios.



Hay un detalle sobre la vida. Es muy corta. Suena deprimente, pero Salmos 90:12 dice que aprender a contar nuestros días lleva a la sabiduría. Extraño, ¿cierto? En realidad no tanto. Cuando nos damos cuenta que no tenemos asegurado el mañana, vemos cada día como un regalo de Dios. Un regalo lleno de nuevas misericordias, fresca gracia y nuevas oportunidades para aprender y crecer.



Así que, si te estás preguntando si tu vida se está moviendo en la dirección correcta, no estás solo. Como humanos, tendemos a querer más respuestas cuando en realidad lo único que necesitamos es más de Dios.



Pero es una muy buena pregunta. Aun en los días de Jesús, las personas hacían preguntas difíciles. Una vez, alguien le preguntó cuál era el mandamiento más importante.



La respuesta de Jesús fue muy simple, pero increíblemente difícil. Él dijo que el mandamiento más importante era amar a Dios y amar a las otras personas. En otra ocasión, Jesús dijo que el mundo reconocería a Sus seguidores por la manera en que ellos amaban a otros.



Sería justo decir entonces que si estás amando a Dios y a tu prójimo, muy probablemente estás en el camino correcto.



En los próximos días, exploraremos varias preguntas del paso a la adultez, que todos hemos tenido de vez en cuando y veremos cómo Jesus nos encuentra en medio de nuestra cotidianidad de maneras extraordinarias.



Considera: ¿Cuáles son algunas de las maneras en las que puedo amar a Dios y al prójimo?



Oración: Dios, te doy gracias porque Tú eres soberano y puedo traer todas mis preocupaciones sobre el futuro a Ti. Gracias por Tu gracia, misericordia y amor. Ayúdame a confiar en Ti y no en mis propios esfuerzos. Enséñame a contar el número de mis días para agregarle vida a cada uno de ellos. Ayúdame a amarte, a amar a mi prójimo. En el nombre de Jesús, amén.



¿Quieres encontrar más sobre ser adulto? Mira el video de acompañamiento de estudio.Colectivo.