Entrar en el propósito

Día 2 de 5 • Ver la lectura de hoy

Devocional

Propósito en la espera 



Estamos viviendo en una generación microondas. Todo tiene que pasar ya mismo. No podemos esperar, y los resultados tienen que ser instantáneos. Lo mismo ocurre en cómo miramos nuestro propósito.



Podemos creer que Dios nos ha llamado a algo, a guiar a miles en adoración, a tener un negocio próspero y ganar un salario de seis cifras, a encontrar el amor de nuestras vidas y casarnos, a viajar por el mundo predicando el Evangelio... la lista sigue. No hay nada malo en pensar que estas cosas van a pasar. Sin embargo, ¡casi siempre lleva tiempo llegar a ese lugar!



Se estima que David tenía alrededor de 15 años cuando fue ungido por Samuel para convertirse en el rey de Israel, sin embargo, ¡David no tomó esa posición hasta que tuvo 30 (2 Samuel 5:4)! En esos años de espera, Dios preparó a David para convertirse en rey. Fue en el desierto donde aprendió algunas de las lecciones más valiosas de su vida, lo único de lo que podía depender era Dios. 



Estudiar los Salmos nos da una comprensión del dolor que atravesó, las lágrimas que derramó, como también cómo aprendió de la fidelidad de Dios, de Su gran amor y cómo David podía encontrar su fuerza y refugio en Él. Lee el Salmo 25. Atravesar esos momentos fue lo que moldeó a David en el gran, piadoso hombre que Dios designó para que se convirtiera en el rey de Israel. 



Tal como David, la espera es una temporada cuando las cosas pueden no ser fáciles, ¡pero también es un tiempo cuando Dios nos prepara para todo lo que está por delante mientras entramos en lo que Él tiene para nosotros! Descansa seguro de que Dios va contigo a medida que entras en las grandes cosas que Él tiene preparadas para ti. 






Escrito por Joshua Sijl