Vida y Liderazgo

Devocionales

Plantados en la casa del Señor 


Creo firmemente que si queremos florecer en nuestro liderazgo, Dios nos llama a estar plantados en su casa. La iglesia no debería ser un lugar que visitamos, sino un lugar al cual pertenecemos. 


Como líderes tenemos la responsabilidad de crear un entorno correcto en el cual las personas puedan plantarse y florecer. Si nuestro enfoque es cultivar una iglesia saludable, el crecimiento sucederá solo. 


¿Qué implica el estar plantado? 


Cuando entendemos cuál es nuestro lugar adoptamos la visión de la casa y llevamos la carga. Entendemos que la iglesia es una familia que adora y crece junta. 


¿Pero cómo se cultiva una iglesia saludable?


Una iglesia saludable se cultiva con un corazón saludable. Como líderes nosotros somos y determinamos la cultura de la iglesia. Lo que sea constante y real en nuestras vidas será una realidad en nuestro entorno. Es nuestra responsabilidad buscar siempre la excelencia y desarrollar mentalidades dispuestas a ser desafiadas.


¿Qué mentalidades en tu vida crees que deben ser desafiadas? 


Nadie más que tú mismo es responsable de cuidar tu corazón, y para poder hacerlo, primero es importante reconocer las cosas que pueden contaminarlo, como la falta de perdón, la amargura y actitudes incorrectas, que sólo limitan tu crecimiento.


La Biblia nos dice que siempre hay más de parte de Dios para nuestras vidas. ¿Estás conforme con lo que ves hoy en tu vida y en tu iglesia, o te sientes desafiado porque sabes que hay más de parte de Dios?