Mis batallas por ganar

Devocionales

  


Llegará justo a tiempo.


Habacuc le había traído algunas “inquietudes” a Dios, y le dice, “bueno, ahora que te conté, te escucho”


En respuesta a eso, Dios le cuenta lo que va a pasar, pero sin decirle cuando. Es que no se si te pasó pero muchas veces Dios responde sin tiempos. Personalmente creo que los tiempos a veces dependen más de nosotros que de Él. Podemos cumplirlos o demorarlos. Dependerá de cómo respondamos. Moises por ejemplo le agregó varios años a la libertad del pueblo en Egipto.


El problema con esto es que no sabemos cuándo es el día 39. Quiero decir, Noé recibió una palabra y una serie de instrucciones, pero en el proyecto “Construcción del arca y salvación de la humanidad” no incluía plazos. Ni bien el terminara el arca, arrancaba el diluvio. Imagino que la pregunta al subir al arca fue, “¿cuándo dejará de llover?”.


Luego estuvo meses en el arca viendo llover y mirando la inundación. Meses. No creo que estuviera en los cálculos originales de Noé y su familia pasar ese tiempo ahí. Cuando dejó de llover y durante 40 días Noé buscó tierra seca. No sabía si faltaba un día o más, él siguió confiando. ¿Hasta cuándo? Hasta que la paloma volvió con la rama.


A veces me parece que ya pasó mucho tiempo desde que recibí alguna palabra, pero la verdad, no es eso lo importante. Tampoco cuánto falta para que se cumpla. Lo realmente importante es que voy a hacer hoy, sí hoy, con esa palabra.


Ni Moises, ni Josué, ni cualquiera que quieras poner como ejemplo, sabía cuánto tiempo faltaba para llegar. 


Dios dice en este pasaje, “mirá no te puedo decir cuándo pero si lo que pasará, ¿te alcanza? Si te alcanza, vamos con todo hoy que falta un día menos que ayer”