Caminando con Jesús

Devocionales

Devoción sincera


Jesús mismo anticipó que este pasaje resultaría algo muy comentado, por la fe de la mujer y el acto que se llevó a cabo con Jesús.


Lucas tiene mucho cuidado en mantener reservada la identidad de la mujer, aunque probablemente se conocía quien era ella, lo que estaba claro es que era "una mujer de mala fama", presumiblemente una prostituta. 


Queda más claro al saber que llevaba un frasco de alabastro lleno de un costoso perfume. Este era su "capital de negocio", por llamarlo de alguna manera, era la forma en que una prostituta de la época anunciaba, con cierta discreción, su disponibilidad. El aroma del perfume no sólo la distinguía, sino que era muy difícil que una mujer común tuviera el dinero para comprarlo y usarlo.


Ella estaba literalmente "gastando todo" en Jesús, con este símbolo de adoración extravagante. Una ofrenda de gratitud. No un pago compensatorio, sino más bien una manera inusual de decir "gracias", de decir "te amo".


El pensamiento de Simón el fariseo era, sin lugar a dudas, el polo opuesto al que Lucas nos quiere exponer. 



  • Leyendo Romanos 10: 9 – 10, ¿cuál es la importancia de manifestar exteriormente lo que creemos interiormente?

  • ¿Sueles quebrantarte en la presencia del Señor?

  • En Mateo 26: 13 Jesús promete algo respecto a esta mujer; ¿por qué lo prometió?

  • ¿Qué demuestra Jesús al comer donde un fariseo y al mismo tiempo recibir a una prostituta?